Para planificar su tratamiento, su médico necesita saber la extensión (etapa) de la enfermedad. La etapa se basa en el tamaño del tumor, si el cáncer se ha propagado fuera de la próstata y, si es así, donde se ha diseminado.
Puede que tenga pruebas de sangre para ver si el cáncer se ha propagado. Algunos hombres también pueden necesitar pruebas de imagen:
- Gammagrafía ósea: el médico inyecta una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva en un vaso sanguíneo. Viaja por el torrente sanguíneo y se acumula en los huesos. Una máquina llamada un escáner detecta y mide la radiación. El analizador hace fotos de los huesos en una pantalla de computadora o en película. Las imágenes pueden mostrar cáncer que se ha propagado a los huesos.
- TC: una máquina de rayos x, vinculada a un equipo toma una serie de fotografías detalladas de áreas dentro de su cuerpo. Médicos suelen utilizan tomografías para ver la pelvis o el abdomen.
- MRI: Un imán fuerte vinculado a un equipo se utiliza para hacer imágenes detalladas de áreas dentro de su cuerpo.
Estas son las etapas del cáncer de próstata:
- Etapa I: el cáncer no se sintió durante un examen rectal digital. Se encuentra por casualidad cuando la cirugía se hace por otra razón, generalmente para HBP. El cáncer es sólo en la próstata.
- Fase II: El cáncer es más avanzado, pero no se ha diseminado fuera de la próstata.
- Fase III: El cáncer se ha propagado fuera de la próstata. Puede ser en las vesículas seminales. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos.
- Etapa IV: El cáncer puede ser en los músculos cercanos y órganos (más allá de las vesículas seminales). Puede haberse extendido a los ganglios linfáticos. Puede haberse extendido a otras partes del cuerpo.
- El Cáncer recurrente es cáncer que ha vuelto (reaparecido) después de un tiempo cuando no podía ser detectado. Puede repetirse en o cerca de la próstata. O puede repetirse en cualquier otra parte del cuerpo, tales como los huesos.