Un truco genético usado por los virus para replegarse se ha adaptado para que el uso del laboratorio construya las estructuras complejas de la proteína requeridas por las células del sistema inmune, según investigadores en el Hospital de la Investigación de los Niños del St. Jude.
Esta aproximación se podría también utilizar para desarrollar nuevos vectores de la terapia génica en casos cuando las células se deben modificar para hacer niveles de diversas proteínas. Un vector es una molécula de la DNA usada para ferry genes específicos en las células para dar a esas células la capacidad de hacer las proteínas determinadas.
El logro da a investigadores una herramienta potente para estudiar el papeles de proteínas complejas en células vivas. El estudio también mostró que esta técnica puede producir seguro terapéutico cantidades útiles de proteínas múltiples. Algunas proteínas celulares deben estar presentes en muchas copias para trabajar eficientemente. Porque pide prestado solamente un truco genético de virus pero no causa una infección real, la técnica puede aumentar la utilidad de los vectores actuales de la terapia génica. Específicamente, la técnica permiso que los científicos cualquiera restablecen las estructuras complejas de la proteína que faltan en ciertas células o que hacen las proteínas múltiples que actúan juntas como drogas potentes contra cáncer y otras enfermedades.
La técnica se basa en un truco genético, llamado un péptido de uno mismo-hendimiento 2A, que es utilizado por algunos virus para producir las proteínas múltiples de una única longitud de la DNA; se produce una proteína es decir, única, larga que se rompe automáticamente en las proteínas múltiples, distintas.
Los investigadores del St. Jude usados genético modificaron las células del sistema inmune del ratón llamadas los linfocitos de T para probar la eficiencia de esta técnica en la fabricación CD3 del complejo, que es parte del receptor del Linfocito T, una proteína grande alojada en la membrana celular. El receptor permite que las células de T “detecten” las metas que las células se programan para destruir. Sin el complejo CD3, el receptor del Linfocito T es incompleto y no puede realizar su función inmune.
Los investigadores del St. Jude utilizaron vectores retroviral como el sistema de envío en el cual insertaron los magazines (grupos de genes) que contuvo los genes para las cuatro proteínas CD3, separados por los péptidos 2A. Estos péptidos 2A actuaban como las cuchillas para romper aparte la proteína larga en los cuatro diferentes, proteínas más pequeñas CD3. La célula utilizó estas proteínas más pequeñas para construir el TCR grande: Receptor CD3. Para replegar dentro de las células, el ARN del retrovirus se debe primero cambiar nuevamente dentro de la DNA. Un retrovirus es un virus cuyo material genético es ARN en vez de DNA.
Las personas del St. Jude utilizaron estos vectores retroviral multicistronic (vectores que llevan varios diversos genes) para entregar los magazines péptido-conectados 2A del gen CD3 en las células madres hematopoyéticas de los ratones que faltaron las proteínas CD3, y no podrían hacer así las células de T. Estas células madres genético modificadas desarrollaron y restablecieron posteriormente el revelado del Linfocito T en los ratones. Las células madres Hematopoyéticas son las células del “padre” que dan lugar a todos los glóbulos rojos y blancos encontrados en sangre.