Hombres Mayores que son sedentarios o el paseo menos que un cuarto de una milla por día es casi dos veces tan probable desarrollar la demencia y la Enfermedad de Alzheimer comparadas a los hombres que recorren más de dos millas por día, según un estudio sobre de 2.200 hombres Japonés-Americanos en Hawaii.
El estudio se publica en la aplicación de Sept. del 22 el Gorrón de American Medical Association.
“Ésta es pruebas adicionales que el ejercicio incluye subsidios por enfermedad con excepción apenas de bajar el riesgo para la enfermedad coronaria, el cáncer y otras enfermedades. Ahora tenemos pruebas que el recorrer regular también está asociado a las ventajas que se relacionan con la función cognoscitiva más adelante en vida,” dijo a Roberto D. Abbott, Ph.D., profesor de la bioestadística en la Universidad del Sistema de la Salud de Virginia y un co-autor del estudio.
La Demencia es una crónica, o persistente, desorden de los procesos mentales debido a la enfermedad de cerebro.
Los Síntomas pueden incluir cambios de la personalidad, así como las bajas en el razonamiento, la orientación, y la memoria, que interfieren con las actividades usuales de una persona.
Hasta ahora, no está sin obstrucción porqué el recorrer parece proteger el cerebro del envejecimiento contra demencia y Enfermedad de Alzheimer.
“Si usted ha sido activo en su vida que podría tener lazos directos con la misma clase de factores de riesgo sanos que se asocian a menudo a menos obesidad, diabetes y enfermedad cardíaca,” Abbott dijo. La “Gente que es activa tiende a adherirse a una forma de vida más sana y a una mejor dieta que los que estén inactivos. Todos estos factores podrían trabajar juntos en la determinación de vitalidad total y cómo es sano es nuestro cerebro. Hay también la posibilidad que la gente que recorre es menos probable conseguir enfermedades más tarde en la vida que podría llevar a la demencia comparado con la gente que está inactiva.”
El estudio fue comprendido de 2.257 físico-capaces, de hombres Japonés-Americanos no fumadores entre las edades de 71 y 93 quién participaban ya en el Estudio del Envejecimiento de Honolulu-Asia, puestas en marcha en los años 90 tempranos como parte del Estudio del Corazón de Honolulu.