Los investigadores de Melbourne han encontrado que el comer excesivamente en una edad muy joven puede tener un efecto duradero sobre el cuerpo y particularmente parece aumentar la producción de hormonas hechas en gordo e implicado en metabolismo.
El estudio, incitado por el aumento grande en la obesidad de la niñez, encontrada que muchos de los efectos iniciales de sobre-introducir a una edad temprana permanecidos con las ratas bien en edad adulta, sin importar la dieta ellos comieron como adulto.
El Dr. Margaret Morris de la Universidad del Departamento de Melbourne de la Farmacología dice, “Encontramos que el sobre-alimento de una edad muy joven tenía efectos duraderos sobre las hormonas hechas en grasa, y el hecho de que éstos ocurrieran sin importar la dieta adulta sugiere que la nutrición temprana pueda tener un impacto prolongado en el cuerpo, que puede afectar al mando a largo plazo del peso corporal.”
Pronto ser publicado en el Gorrón Americano de la Fisiología, el encontrar más llamativo del estudio era que las ratas del bebé permitidas festejar en su leche de molde-madre en los inicios de vida habían elevado niveles de una enzima implicada en el metabolismo que seguía habiendo con ellos en edad adulta.
La enzima, llamada 11 Beta-HSD, se produce en grasa y desempeña un papel en convertir la cortisona inactiva al cortisol activo - una hormona esteroide que afecte a metabolismo y ayude a mantener la presión arterial y la reacción antiinflamatoria del cuerpo.
“Estas conclusión sugieren que la programación metabólica se pueda colocar temprano en vida y que el comer excesivamente en vida temprana podría aumentar la capacidad de cuerpo de crear estas hormonas metabólicas.”