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La estructura Anormal del cerebro ató a los problemas de pensamiento espaciales, numéricos cuando los niños faltan la parte del cromosoma

Published on March 3, 2005 at 1:58 PM · No Comments

Ciertas enfermedades genéticas afectan a las capacidades educativas de los niños en un modelo distintivo: empeorando sus capacidades numéricas más que sus habilidades verbales. La Nueva investigación vierte la luz en esta hendidura en capacidades investigando cómo las diferencias en estructuras del cerebro pueden influenciar cómo la mente trabaja.

Los Investigadores en El Hospital de Niños de Philadelphia, estudiando un desorden común del cromosoma, han utilizado las herramientas de alta tecnología de la proyección de imagen para determinar el tejido cerebral anormal asociado a problemas en percibir lazos espaciales y el pensamiento en números.

La Comprensión de las conexiones entre la estructura del cerebro y la función del cerebro puede ofrecer pistas a mejorar métodos para ayudar a niños con discapacidades de aprendizaje específicas. Estableciendo claramente sitios específicos en el cerebro asociado a funciones mentales empeoradas, los científicos esperan ayudar eventual a niños a reciclar sus cerebros para seguir caminos alternativos y para trabajar alrededor de sus debilidades cognoscitivas.

El neurólogo Cognoscitivo Tony J. Simon, Ph.D., llevó los estudios de niños con el síndrome de la cancelacíon del cromosoma 22q11.2, el síndrome genético más común de la cancelacíon. En este desorden, una porción minúscula del cromosoma 22 falta, causando síntomas tales como defectos del corazón, la fisura del paladar, inmunorespuestas anormales y debilitaciones cognoscitivas. El Hospital de Niños es un centro del mundo para la investigación y el tratamiento del síndrome.

El trabajo actual drena en la neurología cognoscitiva - un campo científico emergente que investigue cómo la mente se presenta de la biología del cerebro. Un factor importante que impulsa el campo es la aplicación de herramientas tales como proyección de imagen de resonancia magnética (MRI) para rendir mediciones más exactas de estructuras en el cerebro vivo. MRI puede proporcionar a imágenes y calcular los volúmenes de características anatómicas. Además, midiendo cómo el agua difunde en el cerebro, indica el plan de las fibras de nervio y sugiere cómo las áreas del cerebro se conectan el uno al otro.

El Dr. Simon ahora está en el Instituto de M.I.N.D. de la Universidad de California, Davis. Él publicó recientemente dos estudios de pacientes en El Hospital de Niños de Philadelphia con síndrome de la cancelacíon del cromosoma 22q11.2.

Un estudio, en la aplicación De abril de 2005 la Corteza, mide debilitaciones en los niños visual-espaciales y las habilidades numéricas. Un estudio complementario, en la aplicación de Marzo NeuroImage, describe anormalidades estructurales en los cerebros de niños con el síndrome. Las estructuras anormales ocurrieron en y alrededor del lóbulo parietal posterior, hacia el dorso del cerebro.

“Junto, estos estudios fortalecen nuestra hipótesis que las anormalidades en el lóbulo parietal del cerebro son un factor crítico en el visual-espacial y las dificultades de tramitación numéricas que vemos en niños con este síndrome,” dijo al Dr. Simon.

Los Investigadores han sabido por algún tiempo que los niños con síndrome de la cancelacíon del cromosoma 22q11.2 se realizan mal en las habilidades de la matemáticas comparadas a las habilidades verbales. La investigación actual proporciona pruebas hacia una explicación de esa separación en capacidades cognoscitivas.

En el estudio de la Corteza, las personas del Hospital de Niños compararon a 12 niños con el síndrome a 15 niños sanos. Encontraron que los niños con la cancelacíon del cromosoma se realizaron más mal en los experimentos diseñados para probar la atención visual que orientaba, enumerando, y juzgando magnitudes numéricas. Las tres tareas se relacionan con cómo los niños representan mentalmente objetos y los lazos espaciales entre ellos. En la investigación anterior, el Dr. Simon ha sostenido que tales habilidades visual-espaciales son un asiento fundamental al aprendizaje posterior de contar y matemáticas.

Los “Estudios en adultos han mostrado que el daño al lóbulo parietal posterior empeora un pensamiento visual-espacial y numérico de la persona,” dijeron al Dr. Simon. “Estas conclusión fortalecen las pruebas de un lazo similar en niños.”