Un nuevo estudio ha encontrado que la desnutrición puede dañar salud mental así como física, y los bebés nacidos durante hambre están en un riesgo más alto de la esquizofrenia.
Según los investigadores de Shangai el hambre China de 1959-1961 aumentó el riesgo de esquizofrenia en vida posterior a partir de la 0,84% a 2,15%.
Sin Embargo es no entendible actualmente si es falta de comida en general o una falta de alimentos específicos mientras que en la matriz que es la más importante.
Las conclusión del estudio utilizan los de un estudio anterior en Holanda en donde el riesgo de la esquizofrenia fue duplicado entre niños concebido durante escaseces de alimentos guerra-relacionadas en 1944-1945.
En Holanda, la gente comió bulbos del tulipán durante el hambre.
En el estudio de China, las personas de la Universidad de las Tenazas de Shangai Jiao compararon los índices de esquizofrenia entre esos nacidos antes, durante y después de los años del hambre en la región de Wuhu, que tiene actualmente una población de 62 millones.
Durante el hambre, el índice de natalidad para el área disminuida cerca el alrededor 80%, pero fue encontrado que entre los bebés que nacieron, más continuaron desarrollar esquizofrenia como adultos que los bebés soportados durante años del no-hambre.
El riesgo de la esquizofrenia aumentó a partir de la 0,84% en 1959 a 2,15% en 1960 y a 1,81% en 1961.
Los investigadores dicen eso basada en las tendencias encontradas, ellos creen que el momento crítico de hambre es durante los primeros tres meses del embarazo.
Según el Dr. David St Clair y sus personas, hay muchas explicaciones posibles para esto; puede ser que sea esa falta de comida afectó al contrario al cerebro del embrión que se convertía, de tal modo aumentando el riesgo de esquizofrenia; o puede ser que sea que ciertos alimentos esenciales faltaban de las dietas de las mujeres embarazadas, causando daño al bebé, en un similar a la manera que la deficiencia del ácido fólico puede llevar a los defectos de tubo de los nervios en niños nonatos.
Otra posibilidad es ésa durante el hambre que los moldes-madre comieron más reemplazos de la comida que habrían podido ser tóxicos al bebé, en China por ejemplo las mujeres comieron la corteza de árbol y las algas verdes crecidas en casa en tinas de orina.
Algunos investigadores han mostrado ya una conexión entre el ácido fólico y la esquizofrenia.