Los Investigadores en la Universidad de California, San Francisco han determinado que hay un lazo fuerte entre ser enfermedad renal obesa y que se convierte de la fase final, o insuficiencia renal.
El estudio de largo alcance encontró que el obesos tienen hasta siete veces un mayor riesgo de insuficiencia renal que gente normal del peso, sugiriendo que la obesidad se debe considerar un factor de riesgo para la condición, y que la insuficiencia renal es otra consecuencia de la obesidad.
“Hay cada vez más gente con la insuficiencia renal, pero no se ha apreciado mucho que la insuficiencia renal puede ser una consecuencia de la obesidad,” dijo el Ji-Yuan Hsu, el profesor adjunto del DOCTOR EN MEDICINA, de UCSF del remedio y al autor importante del estudio. “Pensamos que este estudio es importante porque demuestra muy convincentemente a esa gente que son obesos o gordo esté en un riesgo de la insuficiencia renal mucho más alto.”
El estudio, publicado en la aplicación del 3 de enero los Anales del Remedio Interno, conducto en común con Kaiser Permanente de la División de California Septentrional de Investigación.
Las conclusión de la Investigación mostraron que el ser incluso moderado gordo duplica casi el riesgo de desarrollar la condición, que es un incidente completo de los riñones al desecho de proceso de modo que la diálisis o el trasplante llegue a ser necesario.
“Si usted es suavemente gordo, ni siquiera franco obeso, usted es el áspero 90 por ciento más probable desarrollar la insuficiencia renal de la fase final,” Hsu dijo, con el riesgo alcanzando sobre el 700 por ciento mayor para el mórbidamente obeso.
La investigación se basa en los datos derivados sobre de 320.000 piezas de California Septentrional Kaiser cuyo altura y peso fue medido durante chequeoes de salud entre 1964 y 1985. Un total de 1.471 casos de la enfermedad renal de la fase final ocurrieron entre participantes del estudio durante un período medio de la continuación de cerca de 26 años. Los Casos de la enfermedad renal de la fase final eran resueltos usando el Sistema de Datos Renal de los E.E.U.U., un registro nacional completo que cerco y disemina la información sobre enfermedad renal de la fase final.
Los Investigadores calculaban el índice de masa corporal (BMI) de participantes del estudio y encontraron que ésos con un BMI más alto estaban en el mayor riesgo de insuficiencia renal.
BMI es peso en los kilogramos divididos por la altura en los contadores ajustados. Un BMI de sobre 25 definió a una persona como exceso de peso, y BMI de sobre 30 se trasladó a una persona a obesidad de la clase I. La obesidad de la Clase II fue definida como BMI de 35 a 39,9, y la obesidad de la clase III (o la obesidad mórbida) fue definida como BMI de 40 o arriba. Un hombre de la cinco-pie-diez-pulgada que pesa 160 libras tendría un BMI de 23. Si él pesara 190 libras él sería gordo con un BMI de 27,3. En 220 libras él sería obeso con un BMI de 31,6.
De los participantes del estudio, el 58 por ciento estaba de peso normal y el 39 por ciento tenía un BMI de 25 o mayor. El riesgo de insuficiencia renal entre participantes “gordos” del estudio era el 1,87 por el de los participantes normales del peso, o casi 90 por ciento mayor. Los participantes más obesos del estudio, con un BMI de 40 o arriba, tenían durante siete veces el riesgo de insuficiencia renal.