Cuanto menos duerme un niño, el más probable él o ella debe llegar a ser gorda, según investigadores de la Facultad de Universiti Laval de Remedio en un artículo publicado en la última edición del Gorrón Internacional de la Obesidad.
El riesgo de convertirse gordo es 3,5 veces más arriba en los niños que consiguen menos sueño que en los que duerman mucho, según los investigadores Jean Philippe Chaput, Morena de Marc, y Ángel Tremblay.
Estos resultados vienen de los datos cerco entre 422 estudiantes de la escuela primaria envejecidos 5 a 10. Los científicos midieron el peso, la altura, y la talla del combés de cada participante. La Información sobre la forma de vida y el estatus socioeconómico de los niños fue obtenida con entrevistas por teléfono con sus padres.
Con la medición del índice de masa corporal, los investigadores determinaron que los 20% de los muchachos y los 24% de las muchachas eran gordos. Los Niños que durmieron menos de 10 horas a la noche eran 3,5 veces más a riesgo de ser gordos que los que durmieron 12 o más horas. Ningún otro factor analizado en el estudio--obesidad parental, el nivel de educación de los padres, renta de la familia, tiempo pasado delante de la TV u ordenador, actividad física regular--tenía tanto de un impacto en obesidad que dormir pasado tiempo.
La producción de la Hormona es actualmente la hipótesis primera de los investigadores para explicar el lazo entre el sueño y la obesidad. La “Falta de sueño baja el nivel de leptin, una hormona que estimule metabolismo y disminuya hambre. Además, las noches cortas del sueño refuerzan la concentración de ghrelin, una hormona que aumente hambre,” explican a Profesor Ángel Tremblay.