Los Ratones criados sin la enzima MKP-1 son resistentes al avance de peso a pesar de las comidas de alto grado en grasas consumidoras y la consumición más que ratones, según un estudio de la investigación publicado en línea en Metabolismo de la Célula.
“Los resultados de este estudio nos dan que las nuevas pistas moleculares en cómo el homeostasis metabólico se regula y la posibilidad de nuevas avenidas terapéuticas para combate específicamente obesidad,” dijeron al autor mayor, Antón Bennett, profesor adjunto, Departamento de la Farmacología. La “investigación Adicional será dirigida hacia la comprensión de cómo MKP-1 está implicado en controlar la expresión de los genes que regulan Massachusetts del cuerpo”
No sólo los ratones que faltaban el avance de la enzima cargaron mucho más despacio, ellos no tenían ningún nivel de la glucosa en sangre del problema que controlaba, aunque la flaqueza correlacione a menudo con sensibilidad creciente de la insulina. “Esto era un resultado asombrosamente y sugerido que la regla en masa del cuerpo se podría desacoplar de las acciones directas de la transmisión de señales de la insulina,” Bennett dijo.
El laboratorio de Bennett está estudiando cómo se regulan las fosfatasas de la tirosina de la proteína y cómo estas enzimas están implicadas en el mando de la transmisión de señales de la célula en salud y enfermedad. MKP-1 está entre la familia de enzimas que funcionen los “interruptores” de la proteína.
Mientras Que los experimentos en las células cultivadas han establecido que MKP-1 desactiva las cinasas de la CORRESPONDENCIA, el laboratorio de Bennett crió los ratones para observar la acción de MKP-1 en el organismo intacto.