Los Investigadores han determinado una de las proteínas que pueden ser responsables de causar las alergias alimentarias, que podrían llevar al revelado de pruebas no invasores más exactas para determinar alergias alimentarias verdaderas, según un estudio publicado en la aplicación la Gastroenterología, el gorrón de Julio para las piezas de la Asociación Gastroenterológica Americana.
Las alergias Alimentarias presentan a menudo un problema único para la prueba puesto que no cada paciente tiene niveles perceptibles de la inmunoglobulina E en (IgE) su suero, especialmente pacientes de la alergia con alergias demoradas. Varios métodos de pruebas seguros existen para la comida y otras alergias, incluyendo pruebas de piel y las pruebas de IgE del suero, sin embargo, pueden no diagnosticar exactamente las alergias alimentarias. El reto oral de la comida se considera la prueba más exacta para las alergias alimentarias pero es costoso administrar y tiene que ser hecho en un ambiente controlado. La Inmunoglobulina (anticuerpo) E es una proteína producida por las células de plasma (o las B-Células, un tipo de linfocito), que es diseñada para controlar la inmunorespuesta en líquidos extracelulares atando a las substancias en el cuerpo que se reconocen como no nativas.
El estudio, conducto en la Facultad de Medicina del Monte Sinaí, Nueva York, mostró por primera vez que CD23, una proteína expresada normalmente en el trecho intestinal de una persona, actúa como receptor para IgE, una proteína asociada a reacciones alérgicas, y le permite participar en reacciones comida-alérgicas.
“Creemos que la presencia de CD23 puede proporcionar a un método sustituto de observar la tripa sin pruebas invasores como biopsias,” según M. Cecilia Berin, Doctorado, profesor adjunto, pediatría/alergia e inmunología, Monte Sinaí y autor importante del estudio.
Los Resultados de este estudio mostraron que CD23 era perceptible en muestras de taburete de pacientes alérgicos de la comida, pero no los mandos, sugiriendo niveles crecientes de CD23 en las células intestinales o un vertimiento alergénico-inducido de CD23 en pacientes alérgicos de la comida. Además, los investigadores encontraron una correlación fuerte entre el nivel de CD23 e IgE comida-específico en el taburete, demostrados por la disponibilidad de los anticuerpos de IgE para obrar recíprocamente con CD23 en la superficie exterior de la pared gastrointestinal.
Los Investigadores cerco muestras de taburete a partir de nueve pacientes pediátricos (rango de edad tres a 17 años) que experimentaron un reto oral de la comida, durante el cual eran huevo o leche administrado en un ambiente controlado. Todos Los pacientes tenían una historia de alergias a estas comidas y habían reaccionado positivo con otros métodos de pruebas. Sus síntomas, que ocurrieron menos de dos horas después del reto de la comida, las reacciones incluidas de la piel, los problemas de respiración y los problemas gastrointestinales o una combinación. Fueron correspondidos con a cinco mandos pediátricos sin las alergias alimentarias.