Los Investigadores en el Centro del Cáncer de Johns Hopkins Kimmel han implicado por primera vez la miosina VI de la proteína de músculo en el revelado del cáncer de próstata y de su extensión.
En una serie de estudios de laboratorio con las células cancerosas humanas de la próstata, sorprendieron a los científicos de Hopkins encontrar la superproducción de la miosina VI en células del tumor de la próstata y lesiones precancerosas. Cuando los científicos genético alteraron las células “para imponer silencio” a la miosina VI, descubrieron que las células podían menos invadir en un tubo de ensayo.
“Nuestros resultados sugieren que la miosina VI pueda ser crítica en comenzar y mantener las propiedades malas de la mayoría de cánceres de próstata humanos diagnosticados hoy,” dicen a Ángel M. De Marzo, M.D., Ph.D., co-autor del estudio y profesor adjunto de la patología, de la urología y de la oncología.
El trabajo de Hopkins, publicado en la aplicación de Noviembre el Gorrón Americano de la Patología, tiene valor potencial para que mejores maneras diagnostiquen la enfermedad, invitación y sigan su trayectoria los efectos de drogas y de la cirugía. El “Alcance de la miosina VI representa una nueva aproximación prometedora que podría llevar eventual nuevas aproximaciones a tratar la enfermedad,” dice Junio Luo, Ph.D., autor mayor del papel y profesor adjunto de la urología.
Myosins es una clase de 40 proteínas del motor que muevan por motor contracciones del movimiento y del músculo de la célula. Normalmente, como trabajan, los myosins deslizan en una única dirección a lo largo de las cuerdas de rosca de una proteína llamada actinia. Pero la miosina VI se mueve contra el grano, y no funciona como una proteína clásica del “músculo”.
Usando un microarray de la DNA para estudiar todos los genes en 59 muestras de tejido benigno o cacerígeno de la próstata de pacientes en Johns Hopkins, los investigadores encontraron que las muestras malas mostraron un doblez 3,7 una expresión más alta de la miosina VI con respecto a muestras normales, y a aumento de 4,6 dobleces con respecto a las muestras de pacientes con la próstata aumentada.