Nanopartículas hechas de chitosan, un polímero natural aislado de cangrejo y conchas de camarones, se han mostrado prometedores como transportadores de fármacos contra el cáncer, los genes antitumorales, y otros agentes terapéuticos nuevos.
Además, nanopartículas de quitosano por sí mismos parecen tóxico para los distintos tipos de células malignas. Para entender mejor esta última observación, Lifeng Qi, Ph.D., Universidad de Virginia Occidental, en colaboración con colegas de la Universidad de Zhejiang en Hangzhou, China, ha llevado a cabo un estudio detallado de la evaluación del efecto de nanopartículas de quitosano en las células humanas de cáncer de hígado.
Los investigadores, que publicaron los resultados de estos estudios en el European Journal of Cancer, preparado nanopartículas de quitosano con un diámetro medio de 40 nanómetros y añadió varias concentraciones de estas nanopartículas a células humanas de cáncer de hígado cada vez mayor en la cultura. Los investigadores también se administra por vía oral a nanopartículas de quitosano ratones con tumores de hígado humano.