La presencia de sustancias estupefacientes en el cuerpo de una persona por lo general puede ser detectada por una prueba de sangre u orina.
Por medio de una técnica sencilla, médicos pueden decir si alguien está bajo la influencia de una droga (a través de la sangre), si han tomado en la última semana (a través de la orina) o si sacan normalmente (a través de la prueba de bilis). Sin embargo, un grupo de investigación del departamento de Medicina Legal y psiquiatría de la Universidad de Granada, coordinado por el profesor Antonio Hernández Jerez, ha desarrollado una nueva técnica para obtener esta información al probar el líquido pericárdico.
La importancia de su investigación radica en las múltiples ventajas de este fluido con respecto a los demás. Líquido pericárdico es ultrafiltered de plasma desde el buque seroso que rodea el corazón, un compartimiento estanco separado de la sangre. Análisis de sangre generalmente presenta un problema: interferencias de matriz, como las células rojas, proteínas, grasas, etc., que complican este método.
El trabajo, supervisado por el profesor Hernández, ha permitido para determinar que el líquido pericárdico es una alternativa a la prueba de sangre para realizar pruebas de drogas con fines forenses, ya que ofrece suficientes garantías y presenta una concentración similar de sustancias estupefacientes. Una de las ventajas que se destacó por el profesor de la Universidad es que esta prueba es más fácil que la prueba de sangre que muestra menos interferencias y tarda más tiempo en descomponerse después de la muerte de la persona, que hace posible determinar si la presencia de drogas está relacionada con la muerte.