Un nuevo estudio de bebidas azucaradas muestra que el jarabe de maíz del azúcar de caña y de la alta fructosa tiene efectos similares sobre hambre, plenitud, y el consumo de alimentos en el almuerzo.
Según el estudio, que aparece en la aplicación de Julio el Gorrón Americano de la Nutrición Clínica, esto puede estar porque la sucrosa (azúcar de vector) en bebidas parte en las moléculas de la glucosa y de la fructosa, por ejemplo está presente en el jarabe de maíz de alto grado de fructosa. Los resultados sugieren que mientras que el apetito y la toma de comida son influenciados por el número de calorías consumidas anterior, los tipos de azúcares consumidos en esas calorías parezcan diferenciar poco o nada.
“Algunas compañías han hecho un esfuerzo sincero de poner la sucrosa detrás en soda,” dijo al Dr. Adán Drewnowski, director del Programa Alimenticio de las Ciencias en la Universidad de Washington y el autor mayor del estudio. “Pero no hay enlace directo entre el tipo de edulcorante y la obesidad. Por lo que el apetito, los azúcares del bastón y de maíz en bebidas son muchos los lo mismo.”
El estudio es sido autor por el Dr. Pablo Monsivais, profesor investigador en el Programa Alimenticio de las Ciencias de UW, y co-sido autor por el estudiante de tercer ciclo Martine Perrigue de Drewnowski y de UW.
Los investigadores de Seattle proveyeron de temas un media mañana de la bebida, después siguieron su trayectoria hambre, apetito y la sed por dos horas, y después dieron a participantes del estudio el almuerzo. Las bebidas de la Cola azucaradas con sucrosa o con dos diversos tipos de jarabe de maíz de alto grado de fructosa fueron comparadas a una cola aspartamo-azucarada de la dieta, leche (el 1 por ciento de grasa), y a un grupo de mando de la ninguno-bebida. El Almuerzo consistió en una amplia variedad de comidas sabrosas y dulces, acompañadas solamente por el agua llana. Cada participante pasó a través de las pruebas separadas para cada tipo de bebida sobre el palmo de varias semanas.
Estudie a los participantes que bebieron una cola no-calórica de la dieta comieron cantidad casi igual en el almuerzo como cuando no comían ninguna bebida en absoluto. Los Participantes comieron algo menos en el almuerzo después de beber las bebidas calóricas unas de los, pero compensaron solamente parcialmente las calorías que consumieron en la bebida. Gente que bebió las bebidas calóricas unas de los, cola bastón-azucarada, una de las colas azucaradas de alto grado de fructosa, o el 1 por ciento de leche, consumida calorías más totales ese día en que la bebida y el almuerzo fueron tenidos en cuenta. Los Investigadores no encontraron ninguna diferencia en cómo las cuatro bebidas calóricas afectaron a apetito y a la toma de comida.
“En términos de supresión de su apetito, una caloría del jarabe de maíz de alto grado de fructosa parece ser no diferente que una caloría del azúcar de vector o una caloría de la leche,” Monsivais explicado.
Mucha de las pruebas que conectaron los edulcorantes del maíz a obesidad vino de estudios metabólicos animal-basados usando la fructosa pura. Este estudio, por otra parte, utilizó las bebidas azucarado con dos tipos de jarabe de maíz de alto grado de fructosa: HFCS 55, que contiene el cerca de 55 por ciento de fructosa y el 45 por ciento de glucosa; y HFCS 42, que es el cerca de 42 por ciento de fructosa y el 58 por ciento de glucosa. La Sucrosa también contiene la glucosa y la fructosa, salto junta en una relación de transformación 1 a 1. Sin Embargo, los investigadores encontraron que para la sucrosa en las bebidas probadas en este estudio, el bono entre la fructosa y la glucosa está fragmentados. Debido a esto, los autores sugieren que el cuerpo no discrimine fácilmente entre las bebidas azucarado con sucrosa y ésas azucarado con HFCS 42 o 55.
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