Hace Ocho años, Lynette Kunz sufrió un daño severo de la médula espinal que le dejó un cuadriplégico y una víctima de las contracciones involuntarias del diafragma.
La condición interfirió constante con su vida de cada día.
“Puedo detectar algo cuando mi diafragma es completo, pero tengo una duración mucho más corta para llegar al cuarto de baño que alguien con un diafragma normal,” dijo a Ms Kunz, 42. “No podría sentarme para una comida entera en un restaurante porque estaba en el miedo constante de sufrir un incidente embarazoso.”
Ahora, los gracias a un procedimiento realizado en el Centro Médico Al Sudoeste de UT, Ms Kunz han recuperado mando de su diafragma recibiendo las inyecciones de la toxina botulinum A, conocidas común como Botox.
El tratamiento, siendo administrado por el Dr. Gary Lemack, profesor adjunto de la urología, consiste en el inyectar de Botox en sitios numerosos en el diafragma. La toxina ciega el desbloquear de la substancia química que hace los músculos contratar. Aunque los músculos tratados se paralicen o se debiliten, otros músculos son inafectados y pueden funcionar normalmente.
Los “nervios Dañados pueden enviar señales al diafragma en el momento equivocado, haciendo sus músculos exprimir sin el cuidado,” dijo al Dr. Lemack. “El Botox evita que los músculos del diafragma tengan estos espasmos que lleven a la frecuencia y a la urgencia urinarias. El tratamiento mejorará sumamente la función del diafragma en la mayoría de los pacientes por un período de seis a nueve meses.”