Además de permitir que veamos, el aro mamífero también detecta la luz para varios fenómenos “no visuales”.
Un ejemplo típico de esto es la sincronización del ciclo del sueño/de la estela, que es sincronizado por los efectos de la luz sobre los marcapasos circadianos en el hipotálamo.
En un estudio publicado en línea el 13 de diciembre en Biología Actual, los investigadores han determinado a dos seres humanos totalmente ciegos cuyas sigue habiendo reacciones no visuales a la luz intacto, sugiriendo que las reacciones visuales y no visuales a la luz son funcionalmente distintas. De Hecho, esta separación fue sugerida por estudios anteriores en ratones que demostrado que los ritmos circadianos y otras reacciones no visuales sigan siendo sensibles a la luz en ausencia de las varillas y de los conos, los dos tipos del fotorreceptor que son responsables de la visión.
Resulta que los mamíferos tienen un fotorreceptor sensible a la luz adicional en la capa retiniana de la célula del ganglio (pRGCs) que es directamente sensible a la luz y es sobre todo responsable de mediar estas reacciones. Estas células son las más sensibles a la luz de la corto-longitud de onda con una sensibilidad máxima en ~480 nanómetro, en el rango pálido azul visible. Mientras Que estos estudios y otros en temas vistos sugirieron que esta no-varilla, fotorreceptor del no-cono pudo desempeñar un papel importante en el photoreception humano, ésta todavía había demostrado inequívoco hasta ahora.
Para dirigir si las células determinadas en roedores y primates también existen en seres humanos, Zaidi y los colegas primero tuvieron que encontrar los pacientes que faltaron las varillas y los conos funcionales, solamente la tarea formidable conservada del pRGCs-a, dado que más poco los de 5% de gente totalmente ciega están pensados para conservar esta reacción.
Este grupo de investigadores podía determinar a dos tales pacientes raros, permitiendo que realicen una serie de experimentos complementarios para dirigir si las reacciones no visuales son posibles en ausencia de las varillas y de los conos y determinar la longitud de onda más efectiva, o el color, de la luz eso indujo una reacción. En el primer paciente, el efecto de la luz sobre la secreción del melatonin fue examinado. El Melatonin es una hormona producida en la noche que influencia despertar y se secreta en una moda cíclica. Apenas como individuos vistos, el paciente ciego exhibió la supresión aguda del melatonin en respuesta a luz y era el más sensible a la exposición de la azul-luz.
Además, la luz azul también desvió la sincronización de los marcapasos circadianos y mejoró vigilancia, según lo medido por las escalas subjetivas, el tiempo de reacción auditivo, y los cambios en actividad cerebral. Mientras Que algunas varillas y/o conos pueden permanecer, Zaidi y los colegas tienen prueba evidente de mostrar que contribuyen poco, si en absoluto, a estos efectos. Así los autores podían mostrar que los efectos eran máximos en respuesta a las longitudes de onda de la luz a las cuales las células retinianas del ganglio responden mejor, y no de la longitud de onda que el sistema visual detecta mejor.