Los sueños Malos en pre-escolares son menos frecuentes que pensamiento. Sin Embargo, cuando existen, las pesadillas están rasgo-como en la naturaleza y se asocian a las características de la personalidad medidas ya desde cinco meses, según un estudio publicado en la aplicación del 1 de enero el SUEÑO del gorrón.
El estudio, llevado por Valérie Simard, bajo la dirección de Rasgó a Nielsen, Doctorado, de la Universidad de Montreal, muestreó a 987 niños en la Provincia de Quebec, que fueron evaluados por sus padres en los 29 meses, 41 50 del mes, de cinco años y de seis años marcas del mes. Preguntaron los Padres en un cuestionario acerca de la frecuencia de los sueños malos de su niño sin requerir que tentativa juzgar independientemente de si ocurrieron los awakenings.
Según los resultados, las proporciones de participantes en cada categoría de la frecuencia de los malo-sueños eran muy estables en un cierto plazo. Para esos nunca el señalar, las proporciones era como sigue: 29 meses, el 31,4 por ciento; 41 meses, el 29 por ciento; 50 meses, el 27,7 por ciento; cinco años, el 30,7 por ciento; y seis años, el 31,4 por ciento. La Mayoría entraron en a veces la categoría (29 meses: el 65,2 por ciento, 41 meses; el 65,5 por ciento; 50 meses, el 69,3 por ciento; cinco años, el 66,4 por ciento; y seis años, el 66,3 por ciento), con proporciones marginales en a menudo (29 meses, el 1,7 por ciento; 41 meses, el 3,9 por ciento; 50 meses, el 2,1 por ciento; cinco años, el 1,8 por ciento; y seis años, el 1,3 por ciento) y siempre (29 meses, el 0,7 por ciento; 41 meses, el por ciento cero; 50 meses, el 0,1 por ciento; cinco años, el 0,8 por ciento; y seis años, categorías del 0,2 por ciento).
El aforo de un molde-madre más alto de la ansiedad del niño en 17 meses era el mejor de 10 calculadores psicológicos de sueños malos en 29 meses, seguidos por el aforo del padre. Los aforos del Molde-madre del temperamento difícil del niño en cinco meses fueron asociados a un riesgo pequeño, pero importante, creciente de tener sueños malos en 29 meses.
Además, a sus moldes-madre valoraron a los niños con sueños malos constantes como teniendo temperamentos más difíciles en cinco meses y 17 meses, como más emocionalmente siendo perturbado en 17 meses y como siendo más ansiosos en 17 meses que los niños que no tenían ningún sueño del malo. A sus padres también Los valoraron como más ansiosa en 17 meses.
Además, comparado con los niños que no tienen ningún malo sueña, ésos con sueños malos constantes eran: (1) Más con frecuencia agitado en un día en cinco meses, (2) Más probablemente llorar y estar agitado en general en cinco meses, (3) Más difícil calmar en 17 meses y (4) Más con frecuencia agitado en un día en 17 meses.
“Poca atención se presta a las definiciones óptimas o las dimensiones de sueños malos entre el muy joven,” escribieron a los autores. “Estos resultados utilizan la sugerencia que los niños jovenes que desarrollan sueños malos crónicos son similares a las víctimas adultas de la pesadilla, para quienes las conexiones con señal de socorro general y psicopatología emocional son establecidas. Los tratamientos Cuidadosamente apuntados de los síntomas tempranos de la ansiedad, así como la promoción de temprano, las prácticas parentales protectoras pueden ayudar así a prevenir una cascada de los cambios que llevan, a lo largo de los años, a los sueños malos, a las pesadillas, y a las psicopatologías asociadas.”