En los años que seguían la promoción del gobierno de una dieta baja en grasa, la obesidad en América ha alcanzado niveles casi epidémicos.
Estaban las guías de consulta federales a la causa directa, un catalizador para las consecuencias involuntarias o simplemente un bienintencionado pero el factor poco importante” En un estudio publicado en la aplicación De marzo de 2008 el Gorrón Americano del Remedio Preventivo, de Paul R Marantz, del DOCTOR EN MEDICINA, del MPH, del Pájaro de Elizabeth, del AB, y del Concejal de Michael H, DOCTOR EN MEDICINA, todo de la Universidad de Albert Einstein del Remedio, sugiere que el gobierno publicado estas recomendaciones basadas en datos científicos limitados y asumió que resultaría ningún daño, pero las pruebas ahora sugieren de otra manera. Advierten eso sin estudios apropiados, tales guías de consulta pueden ser dañinos.
“Cuando las guías de consulta dietéticas fueron introducidas inicialmente a finales de los años 70, su aproximación sobre la base de la población era especialmente atractiva puesto que fue supuesto para llevar poco riesgo,” dice al Dr. Marantz. “Sin Embargo, el mensaje entregado por estas guías de consulta pudo real haber tenido un impacto negativo en salud, incluyendo nuestra epidemia actual de la obesidad. La posibilidad que estas guías de consulta dietéticas pudieran poner en peligro real salud está en la base de nuestra preocupación por la manera que las guías de consulta se desarrollan y que se publican actualmente.”
El Dr. Marantz y colegas sostiene que si las guías de consulta pueden alterar comportamiento, tal cambio podría tener efectos positivos o negativos. Citan cómo, en 2000, el Comité Consultivo de la Guía De Consulta Dietética sugirió que la recomendación a con poca grasa, aconsejado en las 1995 guías de consulta, quizás había sido poco aconsejable y pudo real tener cierto daño potencial. El comité observó la preocupación que “la prioridad anterior dada “a una admisión baja en grasa” puede llevar a gente a creer que, mientras el consumo de grasa sea inferior, la dieta será totalmente saludable. Esta creencia podría engendrar un consumo excesivo de calorías totales bajo la forma de hidratos de carbono, dando por resultado las consecuencias metabólicas adversas de las altas dietas del hidrato de carbono,” el comité escribió, mientras que también observa eso “una incidencia cada vez mayor de la obesidad en los Estados Unidos ha correspondido áspero con un aumento absoluto en el consumo del hidrato de carbono.”
El Dr. Marantz y colegas presenta los datos que utilizan estas tendencias; sin embargo, tienen cuidados de observar que esta asociación temporal no prueba la causalidad. En Lugar, dice al Dr. Marantz, “menciona la posibilidad de un efecto dañino neto del consejo dietético aparentemente inofensivo. Estas recomendaciones dietéticas no causaron necesariamente daño, pero hay una posibilidad realista que pueden tener.”