Un trabajo de investigación reciente por la Universidad de Granada aconseja a mujeres posmenopáusicas el uso de la Terapia de la Hormona del Repuesto (RHT) por lo menos cinco años.
El estudio revela que los miedos asociados al RHT son producto de la desinformación y están a menudo contra pruebas clínicas. Algunas de esas preocupaciones son miedo de efectos colaterales tales como avance de peso, cáncer de pecho o el riesgo de una enfermedad thromboembolic.
El paso del tiempo hace que los ovarios pierden su capacidad de producir los estrógenos y la progesterona, las hormonas que regulan el ciclo menstrual. En este escenario, cuando los cesses de la menstruación, allí aparecen cambios físicos y psíquicos tales como rubores calientes, el reblandecer, sequedad vaginal, articulación y dolor óseo, los dolores de cabeza, insomnio, tristeza, depresión y baja de la memoria, conocido como síntomas climateric. En España, la edad media para el cese del ciclo menstrual es 50 años. En los países Occidentales, el cerca de 17% de la población pertenece al grupo poste-menstrual.
Contra el malestar derivado del cese de la menstruación, hay los tratamientos médicos que contribuyen para mantener la calidad de vida de mujeres frente a los cambios descritos. Uno de los tratamientos propuestos es la supuesta Terapia de la Hormona del Repuesto (RHT).
Los Miedos sobre esta terapia se han exagerado erróneamente, atribuyendo a ella efectos secundarios tales como avance de peso, cáncer de pecho y riesgo de una enfermedad thromboembolic.
Un estudio realizado en la Universidad de Granada en más de 500 pacientes posmenopáusicos racionaliza los miedos antedichos; y concluye la recomendación del uso de la terapia de la hormona en caso de necesidad, por lo menos cinco años, bajo mandos médicos periódicos.
El trabajo de investigación ha sido leído como tesis doctoral por el Dr. Otilia Ruth González Vanegas, bajo supervisión del Dr. José Luis Cuadros López y del Dr. Rosa María Sabatel López (Departamento del Remedio del UGR, Hospital de la Universidad de San Cecilio) y del Dr. Ángela María Cuadros Celorrio (Hospital de Úbeda).