Un estudio realizado por la Oficina Australiana del Seguro de Transporte ha encontrado que no hay mayor riesgo de coger una infección en un avión que en ningún espacio apretado y lindado otro.
Los números de gente Cada Vez Mayores ahora viajan por el aire para el asunto y el placer, pero mucha gente se refiere sobre si, o en qué medida, las cabinas de aviones representan un riesgo creciente de transmisión de enfermedades infecciosas.
Hay también la preocupación de la extensión global de enfermedades tales como neumonía asiática (SARS), la TB y la gripe que fueron señaladas para haber sido transmitidas a bordo de los aviones.
Aunque la investigación ha revelado desde entonces que la mayor parte de sentándose cerca de un pasajero enfermo habían infectado y habían sido expuestas a las víctimas a las gotitas del estornudo o de toser bastante que del aire recirculado contaminado, la gente todavía se preocupa.
Para evaluar el riesgo potencial de transmisión de la enfermedad dentro de una cabina de aviones, la Oficina Australiana del Seguro de Transporte conducto una revista de la investigación y de la literatura actuales.
La Oficina dice que la creencia es que el aire en aviones es completo de contaminantes porque se recicla continuamente con la entrada de información limitada del aire fresco, no obstante la realidad es que el aire exterior entra en una cabina de aviones en la altitud y es en ese momento esencialmente estéril.
El modelo del modelo de la circulación de aire y los intercambios de aire frecuentes también disminuyen la extensión de infecciones y el sistema de ventilación se diseña para permitir el aire que entra en la cabina en una determinada fila del asiento que se agotará en la misma fila del asiento, de tal modo restringiendo la cantidad de aire que fluye hacia adelante y detrás de los aviones.