Los Niveles de colesterol de la lipoproteína de la no-alto-densidad (non-HDL-C) entre pacientes statin-tratados aparecen ser asociados al riesgo de desarrollar una acción cardiovascular importante, tal como un ataque del corazón o un recorrido, al igual que niveles del colesterol de la lipoproteína de baja densidad (LDL-C) y del apolipoprotein B, según un meta-análisis de datos de los estudios previamente publicados que aparecen en la aplicación del 28 de marzo el JAMA.
La “terapia del Statin es la piedra angular de la terapia farmacológica para la prevención primaria y secundaria de la enfermedad cardiovascular. Todas Las guías de consulta actualmente disponibles declaran que los niveles de LDL-C se deben utilizar como el objetivo principal para iniciar y para titular terapia de la disminución de lípidos. Sin Embargo, las juicios que investigaban la eficacia de la terapia del statin han mostrado que las ventajas cardiovasculares de statins pueden ir más allá de su influencia en niveles de LDL-C. Así, LDL-C puede no ser el mejor parámetro del lípido para predecir riesgo cardiovascular o para cuantificar el efecto atheroprotective de la terapia del statin,” según la información de fondo en el artículo. Vario los parámetros alternativos del lípido y del apolipoprotein se han propuesto como opciones para LDL-C, lo más prominente posible apolipoprotein B y non-HDL-C (colesterol total menos HDL).
S. Matthijs Boekholdt, M.D., Ph.D., del Centro Médico Académico, Amsterdam, los Países Bajos, y los colegas conducto un meta-análisis para evaluar si entre los pacientes que recibían los statins, el non-HDL-C y el apoB fueron asociados más fuertemente al riesgo de acciones cardiovasculares futuras que LDL-C. El estudio incluyó datos pacientes individuales de las juicios controladas seleccionadas al azar del statin en las cuales los lípidos y los apolipoproteins convencionales fueron determinados en todos los participantes del estudio en la línea de fondo y en la continuación de un año. Los investigadores determinaron 8 juicios, publicadas entre 1994 y 2008, que cumplieron las consideraciones para la partícula extraña en el meta-análisis. Las juicios incluyeron los datos pacientes individuales para 62.154 pacientes.