Por Andrew Czyzewski
La Gente con enfermedad de riñón crónica tiene un riesgo de diez años para el infarto del miocardio del alrededor 12%, señala a los investigadores que encontraron que esto era más alto que ése para la gente con diabetes.
De Acuerdo con estas conclusión, Marcelo Tonelli (Universidad de Alberta, de Edmonton, de Canadá) y los colegas sugieren que la “enfermedad de riñón crónica se podría agregar al filete de las consideraciones que definían a gente en el riesgo más alto de las acciones coronarias futuras.”
El Panel Adulto III del Tratamiento del Programa Educativo Nacional del Colesterol de los E.E.U.U. (las guías de consulta del ATP III) clasifica la diabetes pues un equivalente coronario del riesgo de la enfermedad cardíaca - el IE, gente con el desorden tiene un riesgo para las acciones coronarias similares a ésa para la gente con el infarto del miocardio anterior.
La Gente con enfermedad de riñón crónica tiene altas tasas de acciones cardiovasculares, determinado cuando el proteinuria está presente; sin embargo, la enfermedad de riñón crónica constituye un equivalente coronario del riesgo de la enfermedad cardíaca (comparado con consideraciones validadas tales como diabetes) es desconocido.
En el estudio actual, los investigadores analizados estimaban índices de filtrado y (eGFRs) niveles glomerulares de proteinuria en una cohorte sobre la base de la población de 1.268.029 participantes de Alberta, Canadá.
Para el análisis primario, la enfermedad de riñón crónica de la línea de fondo fue definida como eGFR 15-59.9 mL/min por el ² de 1,73 m (escenario 3 o la enfermedad 4).
Tonelli y otros señalan eso durante un período mediano de la continuación de 48 meses, 11.340 participantes (del 1%) fueron admitidos al hospital con el infarto del miocardio. El índice sin ajustar de infarto del miocardio era el más alto de gente con el infarto del miocardio anterior (18,5 por 1000 personas-año).
En gente sin el infarto del miocardio anterior, el índice de infarto del miocardio era más inferior en ésos con diabetes (sin enfermedad de riñón crónica) que en ésos con enfermedad de riñón crónica (sin diabetes; 5,4 por 1000 personas-año comparado con 6,9 por 1000 personas-año).
Además, cuando la enfermedad de riñón crónica fue definida por un eGFR de menos de 45 mL/min por ² de 1,73 m y aumentó seriamente proteinuria, el índice de infarto del miocardio del incidente subió a 12,4 por 1000 personas-año.
Tonelli y otros observan que la enfermedad sola y crónica de la diabetes de riñón solamente (con o sin proteinuria) no aumenta el índice de infarto del miocardio al mismo fragmento que una historia de la enfermedad coronaria, y las conclusión por lo tanto “no utilizan el uso del riesgo coronario de la enfermedad cardíaca del término equivalente para cualquier desorden.”
Sin Embargo, concluyen en The Lancet: “los riesgos de infarto del miocardio y de muerte por todas causas en gente con diabetes y enfermedad de riñón crónica eran similares a o más arriba que ésos en gente con el infarto del miocardio anterior.”
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