El Nuevo dispositivo disponible puede ayudar a doctores a vigilar íleo postoperatorio

Published on August 8, 2014 at 9:04 AM · No Comments

Una eliminación, el dispositivo que escucha plástico que asocia al abdomen puede ayudar a los doctores definitivo a determinar qué pacientes postoperatorios deben ser introducidos y cuáles no deben, una invención que pueda mejorar resultados, disminuir costos de la atención sanitaria y acortar retenes del hospital, según un estudio del UCLA.

Algunos pacientes que experimentan cirugía desarrollan una condición llamada el íleo postoperatorio (POI), un funcionamiento incorrecto de los intestinos. La condición hace a pacientes hacer enfermos si comen demasiado pronto, que pueden alargar el retén del hospital de un paciente afectado por dos a tres días. Hasta ahora, no había manera de vigilar para el POI con excepción de escuchar el vientre por períodos cortos con un estetoscopio, dijo al primer Dr. Brennan Spiegel, profesor de medicina en la Facultad de Medicina de David Geffen en el UCLA y la Escuela Que Colocaba del autor del estudio del UCLA de Salud Pública.

Si acertado probada, el dispositivo, un biosensor gastrointestinal acústico no invasor de la vigilancia llamado AbStats, se podría también utilizar para ayudar a diagnosticar síndrome y el síndrome del intestino irritable del intestino irritable, además de ayudar a gente obesa aprenda por los sonidos de su tripa cuando ella debe o no debe comer para ayudarles para perder el peso.

Spiegel y sus personas trabajaron con los investigadores en el Instituto Inalámbrico de la Salud del UCLA en la Escuela de Henry Samueli de la Ingeniería y de la Ciencia Aplicada para desarrollar el sensor, que se asemeja a un pequeño casquillo plástico y tiene un micrófono minúsculo dentro para vigilar la digestión.

“Pensamos que lo que hemos inventado es una manera de vigilar un nuevo señal vital, el de ir junto con ritmo cardíaco, una presión arterial y una respiración. Este nuevo señal vital, tipo intestinal, podría demostrar ser importante en el diagnóstico y los pacientes que tratan,” Spiegel dijo. “El papel de sensores usables en atención sanitaria ha alcanzado conciencia de la corriente principal y tiene la capacidad de transformar cómo vigilamos y entregamos cuidado. Con Todo, hay muy pocos biosensores que son utilizados por cualquier prueba par-revisada. Este estudio representa uso que utiliza par-revisado de las pruebas de un biosensor, un dispositivo soportado y criado fuera de la investigación multidisciplinaria del UCLA.”

El estudio aparece en la edición en línea temprana del Gorrón par-revisado de la Cirugía Gastrointestinal.

En este estudio, el biosensor fue utilizado para escuchar los sonidos que emanaban de los intestinos y conectado con un ordenador que midió el índice de acciones acústicas - movimiento de los intestinos - como ocurrieron. El equipo de investigación comparó índices intestinales de temas sanos que usaban el dispositivo por 60 minutos después de una comida estandardizada a los tipos registrados en dos grupos, pacientes que toleraban la comida y los postoperatorios que tenían POI.

Usando el biosensor, Spiegel y sus personas podrían distinguir a pacientes con el POI de los pacientes que no sufrieron de la condición por los sonidos hechos por sus intestinos. En el futuro, los doctores pueden utilizar el biosensor para determinar qué pacientes pueden ser introducidos, tomando una decisión prueba-basada en vez apenas de conjeturar basado en menos información específica, Spiegel dijo.

Yendo hacia adelante, Spiegel espera poder determinar si el biosensor se puede utilizar para determinar a pacientes en riesgo del POI para ayudar a doctores a tomar decisiones que introducen postoperatorias.

“Después de la cirugía, los intestinos cerrada bajo tensión como el cuerpo se centran en la custodia del cerebro, corazón y los pulmones activos,” Spiegel dijo. “También damos a pacientes las medicaciones narcóticas para el dolor que puede también hacer los intestinos congelar hacia arriba. La manera que los doctores vigilan actualmente para el POI está poniendo un estetoscopio en el vientre del paciente por 15 segundos, estando atentos abreviadamente sonidos de despertar intestinal, y preguntando por flatulencia. Es todo el muy rudimentario e inexacto. Con este nuevo señal vital, las personas pueden ahora vigilan los intestinos empírico y toman decisiones más informadas.”

Cuando los intestinos cierran, llegan a ser muy reservados, moviendo solamente algunas veces por minuto comparado con la digestión de una persona sana, que genera movimientos 10 o más intestinales por minuto. Los movimientos hacen un ruido “que hace clic”, y es que ruido que el biosensor toma y que envía a un ordenador para el análisis.

Guillermo J. Kaiser, profesor de la ingeniería eléctrica y codirector de la Salud Inalámbrica del UCLA Instituye, dijo que el revelado del sistema del biosensor ha sido un enfoque primario del instituto.

“Ha sido rewarding y emocionante para nuestras personas enteras. El instituto desarrolla sistemas biomédicos usables del sensor para apoyar a nuestros colegas del médico y satisfacer nuestra misión de la salida de atención sanitaria de avance,” Kaiser dijo. “El sistema del biosensor es un ejemplo importante de este revelado rápido que ha dado lugar a un instrumento barato que responde a una necesidad incumplida de la supervisión contínua, no invasor de los procesos digestivos humanos. El potencial para este biosensor ha estado emocionando, puesto que servirá muchas aplicaciones de la supervisión del POI a una amplia gama de aplicaciones diagnósticas de proceso digestivas. El biosensor puede operatorio en la clínica, en casa y en cualquier ubicación en el globo.”

Los desordenes Gastrointestinales son altamente frecuentes en configuraciones el hospitalizado y del paciente no internado. Un estudio reciente encargado por los Institutos de la Salud Nacionales encontró que haya más de 70 millones de visitas del cuidado del ambulatorio cada año en los E.E.U.U. con un desorden gastrointestinal enumerado como la primera diagnosis. Que el número se hinchó a más de 100 millones de visitas cuando los desordenes gastrointestinales fueron mencionados dondequiera en la diagnosis, el equivalente de casi 36.000 visitas de paciente no internado por 100.000 Americanos.

Los desordenes Gastrointestinales también tienen directo enorme y los costos sociales indirectos, Spiegel dijo. El costo directo total de cuidado para los desordenes gastrointestinales se estima en $100 mil millones anualmente. Los costos Indirectos aumentan esa figura a más de $140 mil millones.

“Con el envejecimiento de la población Americana y de la incidencia de levantamiento de la obesidad, es cierto que el impacto económico de desordenes gastrointestinales conseguirá cada vez más peor durante la década próxima y más allá,” Spiegel dijo.

Fuente: UCLA

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