Ciertas células de un molde-madre pueden causar enfermedad de la inmunidad en niños

Ciertas células de un molde-madre persisten en las carrocerías de sus niños y pueden provocar una inmunorespuesta en la cual la carrocería del niño se ataque, según la investigación de la clínica de Mayo publicada en la aplicación actual el gorrón de la inmunología (http://www.jimmunol.org). Las conclusión son importantes no sólo en buscar la causa y los tratamientos de esta enfermedad, pero también en la comprensión de una clase entera de desordenes autoinmunes.

El dermatomyositis juvenil (der-estera-o-mi-o-SITIO-nosotros), o JDM, es una condición músculo-perjudicial rara que hace el sistema inmune de un niño atacar la carrocería, como si fuera una forma de vida invasora. Los músculos deterioran y el niño hace débil y frágil. No hay vulcanización para JDM. Los tratamientos actuales incluyen la medicación, la terapia física y la nutrición adicional.

“El aspecto clave de nuestro estudio sugiere un mecanismo para la enfermedad, y profundiza nuestra comprensión de desordenes autoinmunes” dice generalmente el pediatra y al principal investigador Ana Reed, M.D. “y porque estudiamos una población más grande de pacientes de JDM y de grupos de mando que se ha estudiado nunca, podemos sentirnos confiados en nuestros resultados.”

Significación de la investigación de la clínica de Mayo
En el estudio más grande de su clase, los investigadores de la clínica de Mayo examinaron a 72 pacientes de JDM, con una edad media de 10. Los compararon a los hermanos que no tenían la enfermedad, así como a un grupo de mando de niños sanos. Varias conclusión dominantes emergieron:

  • La mayoría de los pacientes de JDM llevan un gen determinado (etiqueta HLA) que él recibió de su molde-madre durante embarazo.
  • Cuando un niño tiene el gen de HLA en una célula de molde-madre, acciona una inmunorespuesta contra el niño.
  • Estas células pueden ser parte del mecanismo que causa JDM.

     

    Los investigadores han sabido por años que las células fetales se pueden encontrar en mujeres varios años después de dar a luz. Han pensado que éstos pueden contribuir al revelado de enfermedades autoinmunes en mujeres durante y después de sus años de la maternidad. En el estudio actual, el grupo de la clínica de Mayo observaba la situación opuesta: persistencia de células maternales en niños.

    En el estudio de la clínica de Mayo, el 83 por ciento de pacientes de JDM tenía células de su molde-madre. Esto compara al 23 por ciento de sus hermanos inafectados que tenían células maternales, y al 17 por ciento de los niños sanos que tenían células maternales en su sangre. La presencia de esta (también llamado “quimérico ") célula maternal se asocia fuertemente a un maquillaje genético determinado del molde-madre. Los niños con JDM pueden sufrir a pacientes trasplantados de la falla del órgano hacen de la misma manera a menudo. Debido a esta semejanza a un tipo de enfermedad del rechazo del órgano, las personas de la clínica de Mayo investigaron la idea que el “no-uno mismo” o las células chemeric puede desempeñar un papel en la iniciación de JDM.

    Los investigadores de la clínica de Mayo descubrieron dos nuevos aspectos de células quiméricas. Primero, permanecen en el descendiente después de que nacimiento y se relacionan con los genes de HLA, y en segundo lugar, las células quiméricas no están simplemente presentes en los niños - sino que son activas, como se muestra por los ataques que montan contra la carrocería del niño.

    Sobre la enfermedad JDM
    JDM causa la inflamación de los vasos sanguíneos bajo el músculo y la piel. Esto da lugar en daño del músculo, así como a cambios del tejido de la piel sobre los reductores ajustables, las juntas del dedo y las charnelas. Los síntomas aparecen gradualmente e incluyen: dolor muscular y dulzura; dificultad que traga, que da lugar a baja de peso; irritabilidad; fatiga; fiebre; erupción alrededor de los reductores ajustables, de las juntas del dedo, de las charnelas, de los codos, de los tobillos o de los codos.

    La diagnosis puede implicar análisis de sangre para descubrir las enzimas del músculo y los marcadores de la inflamación; una electromiografía (EMG) para fijar daño del nervio o del músculo; biopsia del músculo para el examen; Radiografías; y MRI. Los tratamientos actuales incluyen medicaciones para reducir la inflamación y erupciones de piel; terapia física y profesional para perfeccionar la función de músculo; y apoyo alimenticio.

    [Reed, mañana, McNallan, K., Wettstein, P., Vehe, R., y Ober, C. (2004). ¿El chimerism HLA-relacionado es la base de la patogenesia del dermatomyositis juvenil? J. Immunol. 172, 5041-5046.]