El riesgo de placas de la arteria aumentó por medio de las drogas del VIH

Un estudio italiano ha proporcionado pruebas que las drogas del VIH llamadas los inhibidores de proteasa pueden aumentar el riesgo de arteria “placas.”

El Dr. Pablo Maggi de la universidad de Bari utilizó ultrasonido para estudiar la asociación entre las drogas anti-VIH y las placas de la arteria en 293 VIH-infectaron a pacientes. Buscaron placas en un vaso sanguíneo en el cuello llamado la arteria carótida. Las conclusión se denuncian en el SIDA médico del gorrón.

trataron a 105 pacientes con los regímenes que incluyeron los inhibidores de proteasa. Los pacientes restantes eran cualquiera tratados con los regímenes que no incluyeron los inhibidores de proteasa o con nada.

En la continuación, el 52 por ciento de pacientes trató con las placas visualizadas de los inhibidores de proteasa en ultrasonido. En cambio, el régimen entre otros pacientes era el solamente cerca de 15 por ciento. La edad, el fumar, y el estado inmune parecían todo influenciar el riesgo de placas, pero el calculador más fuerte era el uso de los inhibidores de proteasa, la nota de los autores.

Los regímenes del inhibidor de proteasa aparecen ser jugadores “importantes” en el revelado de las placas de la arteria, los autores concluyen. Los estudios adicionales, dicen, son necesarios clarificar exactamente cómo tales drogas pueden causar placas.

Los inhibidores de proteasa usados conjuntamente con los inhibidores reversos (RT) del transcriptase representan las terapias más efectivas anti-VIH desarrolladas hasta la fecha. Varios estudios han denunciado que las terapias de la combinación reducen la carga viral del VIH a los niveles imperceptibles por periodos de tiempo continuos en el hasta 90% de pacientes.

El uso de los resultados de los inhibidores del RT no sólo en sinergia pero también reduce substancialmente la probabilidad de la proteasa o de convertirse múltiple-resistente de las deformaciones de VIH. La monoterapia, especialmente terapia inferior de la dosis, da lugar a menudo a la aparición rápida de las deformaciones de VIH resistentes de la proteasa. La resistencia se ha correlacionado a varios los residuos del aminoácido de la llave y la resistencia cruzada entre los inhibidores de proteasa se ha observado. La mayoría de los inhibidores de proteasa actuales son composiciones peptidomimetic complejas con solubilidad acuosa pobre, biodisponibilidad inferior y mitad-lifes corta del plasma. La complejidad de estos agentes no sólo contribuye a su alto costo pero también aumenta el potencial para las interacciones medicamentosas indeseadas.

El revelado de los inhibidores de proteasa ha sido facilitado por la determinación de una estructura tridimensional de la proteasa del VIH, del conocimiento extenso ganado de otras proteasas del aspartyl y de sus inhibidores, tales como renina, y la identificación de los sitios de la hendidura de la proteasa del VIH (Tyr | Favorable, Phe | Favorable, leu | Ala, encontrado | Encontrado, Phe | Tyr, Phe | Leu, y leu | Phe). Todos los inhibidores de proteasa del VIH se han aprobado que y más que está en el revelado, son el peptidomimetics no-hidrolizable del estado de transición en el cual se reemplaza la articulación del péptido del sitio de la hendidura es reemplazada por los isosteres del estado de transición, tales como statine, norstatine, hydroxyethylene, una amida reducida, hidroxietílico, o dihydroxyethylene. Muchos inhibidores se han diseñado para ser simétricos aprovecharse de la simetría C2 de la enzima dimérica. Aunque los inhibidores simétricos puedan dar lugar a un atascamiento más apretado así como a un camino más simple del diseño y sintetizado, las composiciones simétricas pueden ser más susceptibles a la resistencia viral puesto que las únicas mutaciones en la proteasa tienen efectos multiplicativos sobre el atascamiento del inhibidor.

El diseño iterativo racional de la droga basado en los estudios estructurales de la proteasa del VIH conjuntamente con el modelado molecular ha rendido muchas composiciones en un periodo de tiempo abreviado con potencial clínico importante. Cuatro inhibidores de proteasa, saquivanir (Invirase®, Hoffman-La Roche), ritonavir (Norvir®, Abbott), indinavir (Crixivan®, Merck) y nelfinavir (Viracept®, Agouron) se han aprobado ya y varios otros están a finales de escenarios del revelado clínico. Los esfuerzos actuales están en curso desarrollar composiciones más simples con una biodisponibilidad más alta y menos susceptibilidad a la resistencia viral. Los problemas farmacocinéticos también se están abordando con el revelado de profármacos, la mejoría de formulaciones y el revelado de los inhibidores del hígado que metabolizan las enzimas.