el programa Incentivo-basado en México es aparece haber perfeccionado saludes infantiles

Un programa incentivo-basado que ahora alcanza a 4,5 millones de familias en México se asocia a bajar el índice de anemia y a perfeccionar incremento en niños y niños de bajos ingresos, rurales, según un estudio en la aplicación del 2 de junio el gorrón de American Medical Association (JAMA), una entrega del tema en salud global.

El autor importante Juan A. Rivera, Ph.D., director del centro para la nutrición y la salud, instituto nacional de la salud pública, Cuernavaca, México, presentó las conclusión del estudio hoy en los ambientes que informaban en el club nacional de la prensa en Washington, C.C. de un JAMA

Según la información de fondo en el artículo, más que la mitad de 10,8 millones de muertes anuales años más jovenes de los niños de 5 mundiales se atribuyen a la desnutrición. Los niños subalimentados que sobreviven tienen un de alto riesgo de la salud y de la función empeoradas en la vida, que contribuye a la continuación entre generaciones de la pobreza. En países en vías de desarrollo más de un cuarto de todos los años más jovenes de los niños de 5, cerca de 150 millones de totales, se estiman para ser subalimentados. Las intervenciones existentes de la desnutrición son efectivas bajo condiciones controladas; sin embargo, poca información está disponible en su eficacia en programas en grande.

Rivera y los colegas conducto un estudio para determinar el impacto alimenticio a corto plazo del programa en grande, incentivo-basado del bienestar del revelado en México, Progresa (programa para la educación, la salud, y la nutrición, actualmente llamada Oportunidades). Progresa ha sido aplicado por el gobierno federal mexicano desde 1997. Como parte del programa, de los niños y de las mujeres embarazadas y de lactancias en la nutrición fortificada recibida los hogares participante complementa la papila llamada, y las familias recibieron la educación nutricional, la atención sanitaria, y transferencias del efectivo.

Las familias recibieron las transferencias del efectivo si cumplieron con requisitos referentes a asistencia a la escuela y ciertas citas de la atención sanitaria que mantenían para los servicios tales como inmunizaciones, cuidado bien del bebé y supervisión del incremento de niños, cuidado prenatal y postnatal, visitas del chequeo para otros miembros de la familia, y una sesión obligatoria sobre la nutrición y la educación sanitaria.

El estudio incluyó a 347 comunidades destinadas aleatoriamente a la incorporación inmediata al programa en 1998 (grupo de la intervención; n = 205) o a la incorporación en 1999 (grupo de la intervención de la cruce; n=142). Una muestra escogida al azar de niños en esas comunidades fue reconocida en la línea de fondo y en 1 y 2 años luego. Los participantes eran de los hogares de bajos ingresos en comunidades rurales pobres en 6 estados mexicanos centrales. Niños (N = 650) 12 meses de la edad o más jovenes (n de = grupo 373 intervenciones; n de = grupo de la intervención 277 cruces) fue incluida en los análisis.

Los investigadores encontraron que participando en el programa de Progresa fue asociado a un mejor incremento en altura entre los niños más pobres y más jovenes. La altura ajustada era mayor por 1,1 cm (.4 pulgada) (26,4 cm [10,4 pulgadas] en el grupo de la intervención comparado con 25,3 cm [9,9 pulgadas] en el grupo de la intervención de la cruce) entre meses más jovenes de los niños de 6 en la línea de fondo. El índice de anemia en 1999 era 10,6 puntos de porcentaje más inferior en el grupo de la intervención (el 44,3 por ciento) después de 1 año en el programa de Progresa en relación con que en el grupo de la intervención de la cruce (el 54,9 por ciento), que todavía no había recibido las ventajas de Progresa que año. En 2000, los índices de anemia en los dos grupos eran no más importante diferentes después de que ambos grupos hubieran estado en el programa durante el año pasado.

“Este estudio experimental mostró mejorías en incrementos de la altura y los regímenes de la anemia asociados a la exposición a Progresa, un programa con un componente de la nutrición, que revistió a cerca de 2,6 millones de familias para el final del período de la evaluación y ése alcanza hoy a 4,5 millones de familias [el cerca de 20 por ciento de todas las familias en México]. El diseño seleccionado al azar del estudio permitió que atribuyéramos las diferencias biológico importantes entre los grupos de la intervención al efecto del programa. Esta evaluación es importante porque es una de las pocas evaluaciones bien-controladas de la eficacia de programas en grande que mostraron efectos positivos sobre la nutrición y que también promete soportar mejorías informadas del programa,” los autores concluye.