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La realidad virtual aparece cambiar dramáticamente cómo el cerebro registra físicamente dolor

La realidad virtual aparece cambiar dramáticamente cómo el cerebro registra físicamente dolor, no apenas cómo la gente sujetada al dolor percibe las señales entrantes, según un nuevo estudio por un grupo de la universidad de los investigadores de Washington.

El trabajo, que utilizó un tipo especializado de proyección de imagen de resonancia magnética para rastrear actividad cerebral dolor-relacionada, mostró caídas de tanto como el 97 por ciento en tal actividad en algunos centros del cerebro. Las marcas del estudio la primera vez que los científicos han documentado un eslabón entre la realidad virtual y duelen la reducción en términos de reacción fisiológica real.

“Qué este estudio muestra es esa realidad virtual no sólo está cambiando la manera que la gente interpreta el dolor entrante, está cambiando la actividad real en el cerebro,” dijo al cazador Hoffman, director del centro de investigación de la analgesia de VR en el laboratorio de la tecnología del interfaz humano del UW, una instalación afiliada con la universidad de universidad de la ingeniería.

El papel aparece en la aplicación actual el gorrón NeuroReport.

Las conclusión soportan los de un estudio anterior de Hoffman y de Dave Patterson, psicólogo y experto del dolor en el centro médico de Harborview en Seattle, en la cual pidieron los pacientes valorar sus niveles de dolor mientras que siendo tratado para las quemaduras severas, ambos con y sin realidad virtual. Los pacientes sumergidos en un mundo virtual durante la terapia a menudo-atroz denunciaron un 40 por ciento al 50 por ciento de caída en dolor.

“Estos resultados muestran pruebas convergentes de ambos partes subjetivos del dolor y de configuraciones objetivos de la actividad cerebral que VR reduce dolor,” Hoffman dijo. Puesto que la realidad virtual se puede utilizar además de medicaciones morfina-relacionadas, él agregó, el pequeño pero el número creciente de los estudios clínicos y de laboratorio que mostraban que la realidad virtual puede reducir dolor tan dramáticamente podría tener implicaciones amplias para los procedimientos médicos, donde está un problema el dolor excesivo común.

Para conducto el último estudio, los investigadores sujetaron un aparato de la calefacción a la capota de los pies de los participantes. El dispositivo produjo un nivel fuerte pero tolerable de dolor para varios 30 segundos intervalos, durante los cuales vigilaron a los participantes usando la proyección de imagen de resonancia magnética funcional para la actividad en cinco áreas del cerebro asociadas a la opinión de dolor.

Cuando un centro del cerebro se activa, hay un aumento momentáneo rápido en flujo de sangre al área. El aumento en la circulación trae un aumento en el oxígeno, que, cuando está explorado, hace que el de centro de los nervios se destaca en contraste con tejido circundante. Como consecuencia, los científicos pueden vigilar actividad en áreas específicas del cerebro por aumentos de búsqueda en flujo de sangre.

“Es como poder observar a través alguien el cráneo y en el cerebro y ver qué está continuando dentro,” Hoffman dijo.

Las exploraciones fueron hechas mientras que contrataron a los participantes a un mundo virtual y sin realidad virtual.

Cuando en el programa virtual, llamado “SnowWorld,” los participantes experimentaron la ilusión de conectar abajo de un barranco helado y podrían lanzar bolas de nieve en los muñecos de nieve, los iglúes, los robots y los pingüinos. Para las sesiones no-virtuales, los participantes todavía desgastaron el sombrero de VR. Sin embargo, en vez de estar dentro de un mundo virtual, vieron simple una cruz negra en un fondo blanco.

En el estudio actual, pidieron los participantes también rellenar un impreso que valoraba sus niveles de dolor. En una escala de uno a 10, con 10 siendo el más alta, les pidieron alinear las cosas tales como “el pensamiento pasado hora en dolor,” “unpleasantness del dolor” y el “dolor peor” para la realidad virtual y las sesiones no-virtuales de la realidad. Como con el estudio anterior que implica a pacientes de la quemadura, había un cambio importante en la opinión consciente del dolor cuando la realidad virtual entró en el juego. Los resultados mostraron eso durante VR:

  • El tiempo pasa el pensamiento en dolor cayó el 35 por ciento.
  • El unpleasantness del dolor registró una disminución del 36 por ciento.
  • El dolor peor caído por el cerca de 23 por ciento.

Eso es importante, los investigadores dicen, pero los cambios físicos reales fueron marcados aún más. Las caídas medias en actividad cerebral dolor-relacionada en los cinco sitios vigilados colocaron a partir del 50 por ciento al 97 por ciento, dependiendo del área de los nervios observada.

“Que es una reducción drástica,” dijo a Todd Richards, profesor de la radiología en el centro médico de UW y un co-autor del estudio. “Los aforos del dolor de los temas fueron hacia abajo y sus actividades cerebrales dolor-relacionadas fueron reducidas grandemente. Es decir el dolor reducido tratamiento de VR en la mente y el cerebro.”

El estudio primero-de-su-bueno fue hecho posible por un nuevo tipo de casco de la realidad virtual desarrollado por las personas de Hoffman y de Richards para ser compatible con el proceso de resonancia magnética de la proyección de imagen.

Los cascos convencionales de la realidad virtual utilizan las pantallas de ordenador electrónicas miniatura, colocadas cerca del aro, para dar la impresión de entrar en un mundo computador-creado. Sin embargo, los problemas se presentan al intentar utilizar tal equipo cerca de una máquina de MRI. Los dispositivos de MRI crean los campos magnéticos potentes, que dan rienda suelta a estrago con la electrónica en el casco. La electrónica en el casco, a su vez, tiende a interferir con la exploración de cerebro.

Para el nuevo casco, Hoffman y sus colegas se libraron simple de la electrónica convencional.

“En vez de electrones, estamos utilizando los fotones,” Hoffman dijo. “Convertimos las imágenes a la luz, que entonces se lleva a los anteojos vía los cables fibroópticos.”

Además de Hoffman y de Richards, los co-autores del papel incluyen Sam Sharar, las cuentas y la coda de Barbara, todas de Aric con el departamento de UW del Anesthesiology; Anne Richards, departamento de UW de la radiología; y David Blough, departamento de UW de la farmacia.

La investigación fue financiada por los institutos nacionales del cofundador de la salud y de Microsoft y filántropo Paul Allen.

Para más información, contacto Hoffman en (206) 616-1496 o [email protected]. Una copia del papel está disponible contacto Rob Harrill en (206) 543-2580 o [email protected].