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Pautas para determinar la época mejor de recibir trasplantes de la médula

El trasplante de la médula, la única vulcanización para los pacientes con el síndrome myelodysplastic (MDS), es un procedimiento salvavidas pero lleva con él muchos riesgos y efectos secundarios potenciales.

Las pautas para determinar la época mejor de recibir este tratamiento vital serán publicadas en un nuevo estudio en la aplicación la sangre, el Diario Oficial del 15 de julio de 2004 de la sociedad americana de la hematología.

“Muchos pacientes de los MDS disfrutan de un largo periodo después de diagnosis sin la progresión obvia de la enfermedad. Para estos pacientes, los riesgos asociados al trasplante de la médula son inaceptable altos,” según el cuchillero de Corey, M.D., M.P.H., F.R.C.P.C., del Dana-Farber Cancer Institute, el autor mayor del estudio. “El reto es determinar la sincronización óptima del trasplante de la médula para reducir los riesgos mientras que la supervivencia que extiende tanto cuanto sea posible.”

En pacientes con los MDS, la médula produce a los glóbulos mal de funcionamiento en vez los sanos. Por presupuestos americanos de la Sociedad del Cáncer, diagnostican a 14.000 personas en los Estados Unidos y 87.000 mundiales con los MDS cada año. La época de supervivencia para estos pacientes, dependiendo de la severidad de su desorden, es típicamente solamente cerca de seis meses a seis años.

Las personas de investigadores de varias instituciones prestigiosas estudiaron a 260 pacientes que fueron diagnosticados con los MDS y recibieron trasplantes de la médula; 230 pacientes cuyos MDS habían progresado en la leucemia mieloide aguda (AML), un cáncer de los glóbulos blancos, y que también recibieron médula trasplantan; y 184 pacientes que fueron diagnosticados con los MDS pero no recibieron trasplantes.

Categorizaron a los pacientes de los MDS en cuatro grupos de riesgo basados en su pronóstico a la hora de diagnosis: Inferior, Intermediate-1, Intermediate-2, y alto. Los investigadores analizaban los resultados pacientes para cada uno de estos grupos de riesgo para tres diversos decorados: el paciente que recibe un trasplante de la médula en la diagnosis de los MDS, un trasplante después de que los MDS hubieran progresado a AML, y un trasplante en un intervalo entre estos dos acontecimientos.

Fue encontrado que para el ciclón y los grupos Intermediate-1, la mejor época para un trasplante de la médula estaba después de diagnosis, pero antes del revelado de AML. Demorar el trasplante dio lugar al aumento más grande de la esperanza de vida, especialmente en pacientes bajo edad de 40. Los investigadores teorizan que la sincronización ideal del trasplante corresponde a ciertas acciones clínicas para el paciente de los MDS, tal como desarrollar una dependencia de transfusiones de sangre o del revelado de una anormalidad citogenética.

Para el alto y los grupos Intermediate-2, el trasplante inmediatamente después de la diagnosis maximizó supervivencia total.

“La sincronización del trasplante de la médula es desafiadora en pacientes con el myelodysplasia debido a la imprevisión de la historia natural de la enfermedad subyacente así como del riesgo importante de morbosidad y de mortalidad del procedimiento. Las juicios clínicas anticipadas que abordarán esta entrega son poco probables ser realizado,” dice a Richard T. Maziarz, director médico del centro para las malignidades hematológicas en la universidad de la salud y de la ciencia de Oregon. “Este estudio tiene valor a la comunidad de la hematología porque soporta una práctica dispersa en la cual vigilen a los pacientes poco arriesgados del myelodysplasia para la evolución de la enfermedad, mientras que remiten a los pacientes de alto riesgo para el trasplante temprano. Los autores han utilizado las herramientas estadísticas sofisticadas para realizar un análisis de datos retrospectivo para extraer sus conclusiones, que pueden convertirse en muy posiblemente las pautas establecidas futuro para la administración de los pacientes del myelodysplasia.”