La tensión puede aumentar el riesgo para el tipo más común de cáncer uterino

La investigación en grapas sugiere la posibilidad que la tensión puede aumentar el riesgo para el tipo más común de cáncer uterino, según un parte del centro médico baptista de la universidad del bosque de la estela.

Los resultados del estudio también sugieren que dos bebidas al día no aumenten el riesgo del pecho o de cáncer endometrial para las mujeres posmenopáusicas que no toman el estrógeno.

Los resultados se denuncian en la aplicación actual la menopausia, el gorrón de la sociedad norteamericana de la menopausia.

“Los resultados de este estudio nos informan que necesitamos considerar mucho más de cerca los efectos de la tensión y del estado socioeconómico sobre el riesgo para el cáncer endometrial y de pecho en mujeres,” dicen el villancico Shively, Ph.D., profesor del remedio comparativo en el Bautista del bosque de la estela.

“El resultado de este estudio es un cuento preventivo,” dijo a Kathleen Grant, Ph.D., (co-autor), en un editorial acerca de la investigación. La “tensión social, quizás causado por aumentos en el aislamiento social y experiencias sociales hostiles, o falta de control sobre acciones recíprocas sociales, puede colocar a mujeres posmenopáusicas en riesgo del pecho y el cáncer endometrial.”

Shively y los colegas estudiaron los efectos de la tensión y del consumo del alcohol del moderado sobre el pecho y el tejido endometrial, que es el guarnición del útero. Evaluaron el tipo y la cantidad de células, la densidad del tejido, el número de dividir las células, y el número de receptores de la progesterona y del estrógeno. Los niveles de esteroides del sexo, tales como estrógeno, y los esteroides suprarrenales, tales como cortisol, también fueron medidos. Todos los éstos pueden ser marcadores para el riesgo de cáncer.

Para el estudio, las grapas femeninas posmenopáusicas fueron colocadas en grupos así que establecerían naturalmente una jerarquía social de dominante para subordinar. La investigación anterior ha mostrado que las grapas del subordinado han aumentado ritmos cardíacos, más del cortisol de la hormona de tensión y una enfermedad más cardiovascular. El estudio actual mostró eso comparada a las grapas dominantes, las grapas subalternas social esfuerzo estaban en el riesgo creciente para el cáncer endometrial, que afecta al 1 por ciento al 2 por ciento de mujeres y es el más común de más viejas mujeres.

“Sabemos que un estado social más inferior es agotador para ambos seres humanos y grapas,” dijimos a Shively. “Este estudio muestra que en grapas, la tensión social fue asociada a los cambios celulares que pueden aumentar riesgo de cáncer endometrial.”

Las grapas del subordinado también tenían cambios en su tejido del pecho, pero éstas no eran tan importantes como los cambios uterinos. “Puede haber un efecto, pero no es tan fuerte como en el útero,” dijo a Shively.

Los investigadores también observaban los efectos del consumo moderado del alcohol sobre el riesgo para el pecho y el cáncer endometrial. En seres humanos, varios estudios grandes han encontrado ese consumo del alcohol, incluso en dosis moderadas, aparecen aumentar el riesgo de cáncer de pecho. Sin embargo, los estudios confiaron en los uno mismo-partes de las mujeres de cuánto bebieron. La investigación muestra que la mayoría de la gente no denuncia exacto su consumo del alcohol.

El estudio de la grapa fue diseñado para comparar directamente las grapas posmenopáusicas que bebieron una cantidad moderada y controlada de alcohol con los que no bebieron el alcohol. La mitad de las grapas fue entrenada para consumir voluntariamente dos bebidas de alcohol cada día laborable por 26 meses. No había diferencia en los marcadores del cáncer entre los dos grupos.

“La investigación sugiere que el consumo del alcohol del moderado en las mujeres posmenopáusicas que no toman terapia de la hormona pueda no ser dañino a la salud,” dijo a Shively.

Ella señaló que los resultados no pudieron aplicarse a las mujeres que experimentan terapia de la hormona, o a las mujeres premenopausal. Los investigadores creen que el alcohol puede aumentar niveles del estrógeno en las mujeres cuyas carrocerías todavía producen el estrógeno. Los niveles crecientes de estrógeno se asocian a un riesgo más alto del cáncer de pecho.

Shively también observó que los investigadores no saben el consumo del alcohol afecta a otros tipos de terapias posmenopáusicas, tales como raloxifene, tamoxifen o soja.