Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Una mejor comprensión de la prevención del STD entre muchachas afroamericanas es necesaria reducir índices de infección de HIV/AIDS

Una mejor comprensión de la prevención entre muchachas adolescentes afroamericanas que tiene en cuenta género y la cultura puede aumentar comportamientos preventivos del VIH, habilidades del STD, y puede también reducir embarazo y algunas enfermedades de transmisión sexual, según un estudio en la aplicación actual el gorrón de American Medical Association. Esto ayudará a reducir la figura actual de 40.000 nuevas infecciones VIH en los E.E.U.U. cada año.

El autor importante Rafael J. DiClemente, Ph.D., de la escuela de Rollins de la universidad de Emory de la salud pública y del centro para la investigación del SIDA, Atlanta, presentó las conclusión de este estudio en los ambientes de un JAMA que informaban en la conferencia internacional del SIDA en Bangkok, Tailandia.

Según la información de fondo en el artículo, los adolescentes son una población conocida en el riesgo creciente de infección VIH, especialmente muchachas afroamericanas. Un estudio reciente denunció que la “incidencia del VIH entre muchachas adolescentes afroamericanas era importante más alta que entre sus pares femeninos blancos o hispánicos y excede el de los adolescentes masculinos blancos, hispánicos, y afroamericanos.” Las muchachas afroamericanas en el sur hicieron la incidencia más alta comparar a las muchachas de otras regiones de los E.E.U.U.

En este estudio, el Dr. DiClemente y los colegas analizaban datos a partir de 522 muchachas afroamericanas sexual experimentadas envejecidas 14 a 18 años que fueron revisados de diciembre de 1996 a abril de 1999. Seleccionaron al azar a los participantes en dos grupos. La información recibida del grupo de la intervención (n=251) sobre orgullo étnico y del género, conocimiento del VIH, la comunicación, habilidades del uso del condón, y lazos sanos. El grupo de la comparación (n=271) recibió la información sobre ejercicio y la nutrición. Todos los participantes recibieron cuatro sesiones de cuatro horas del grupo. Los datos cerco al inicio de los programas, y en 6 - y continuación de doce meses.

“… los participantes en la intervención del VIH eran más probables denunciar usando los condones constantemente en los 30 días que precedían la evaluación de seis meses (el 75,3 por ciento comparado con la comparación, el 58,2 por ciento) y la evaluación de doce meses (intervención, el 73,3 por ciento comparado con la comparación, el 56,5 por ciento) y durante el período de doce meses entero,” los autores encontraron. “Además, los participantes en la intervención del VIH eran más probables denunciar usando un condón en la cópula sexual vaginal pasada, uno mismo-parte menos probable un embarazo, y menos probable denunciar tener una nueva pareja sexual vaginal en los 30 días antes de evaluaciones.” Los autores agregan, los “efectos prometedores de la intervención también fueron observados para el embarazo uno mismo-denunciado y el chlamydia laboratorio-confirmado. Porque los STDs, determinado chlamydia, son frecuentes entre adolescentes y facilitan la transmisión del VIH, incluso las pequeñas reducciones en incidencia podrían dar lugar a considerables reducciones en costos del tratamiento así como a reducciones importantes en morbosidad del VIH y a sus costos asociados del tratamiento.”

En conclusión los autores escriben: “En respuesta a la epidemia cada vez mayor del VIH entre adolescentes, hay una urgencia sin obstrucción, fuerte, y que obliga para desarrollar y para ejecutar intervenciones de la prevención. Final, ser óptimo efectiva, la prevención primaria del VIH entre adolescentes debe emerger del estigma de una epidemia ocultada y convertirse en una prioridad de la salud pública.”