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La baja de la proteína desempeña papel en leucemia aguda del linfocito T

La baja de una proteína dominante (Smad3) en un camino que las ayudas eviten que los tumores formen es específica a una forma de leucemia de la niñez, pero no a otras formas pediátricas y adultas de la leucemia, según un nuevo estudio publicado en el 5 de agosto de 2004 New England Journal del remedio.

El estudio fue hecho por los científicos en el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), parte de los institutos de la salud nacionales (NIH), y da a investigadores nuevos discernimientos en cómo las leucemias varían en un nivel molecular.

Smad3 es un jugador importante en un sistema de relevo celular de la red llamado la cascada factor-beta de transformación de la transmisión de señales del incremento (TGF-B). TGF-B ata a los receptores en la superficie de los glóbulos que se convierten en médula y activa una cascada de la multi-proteína que retransmita estas señales externas en el núcleo de la célula. Estas señales reducen típicamente el régimen en el cual estos glóbulos proliferan. Así, cuando se interrumpe este camino de la señal, TGF-B puede controlar no más la proliferación de célula, y éste potencialmente puede llevar a la leucemia - un cáncer de glóbulos.

Para entender mejor el papel de Smad3 en este camino y cómo puede variar en diversas formas de la leucemia, Juan Letterio, M.D., y personas de investigadores buscó la presencia de la proteína Smad3 en las muestras de las células humanas de la leucemia cerco de pacientes con una de tres diversas leucemias de la niñez: un linfocito T derivó leucemia, leucemia derivada linfocito B (ambos son un tipo de glóbulo blanco conocido como linfocito), y leucemia del no-linfocito. La proteína Smad3 estaba presente en el linfocito B y las muestras del no-linfocito, pero casi inexistente en todas las muestras del linfocito T. Esta falta de la proteína Smad3 también aparece ser restringida a la leucemia del linfocito T de la niñez, porque los investigadores demostraron que Smad3 estaba presente en dos formas adultas de leucemia del linfocito T: Síndrome de Sezary y una leucemia inducida por virus (HTLV-1).

En ratones, la supresión de una o amba copias del gen Smad3 empeora específicamente la capacidad de TGF-B de parar la proliferación del linfocito T, tan el descubrimiento que Smad3 era único a la leucemia del linfocito T no era asombrosamente. La sorpresa - y el misterio - de estas conclusión es la biología detrás de la ausencia de Smad3. Las células de la leucemia produjeron los niveles normales de Smad3 mRNA - las instrucciones que las células utilizan para hacer proteína - que indicaban que el gen Smad3 está girado. Además, los investigadores encontraron que la serie de las muestras el hospitalizado del gen Smad3 era idéntica al gen normal Smad3 encontrado en células de T sanas, significando que una mutación genética no era el culpable tampoco.

“Todavía no conocemos los mecanismos detrás de esta baja de la proteína Smad3,” dijo Letterio, “solamente dos posibilidades puede ser que se está cegando la síntesis de la proteína o que la proteína está hecha pero degradada muy rápidamente.”

Qué los investigadores conocen son que la baja Smad3 solamente es no responsable probable del inicio de la leucemia, puesto que los ratones de Smad3-deficient no desarrollan tumores a pesar de su número creciente de T-células. Para dirigir esta idea que un cierto otro factor está requerido, el grupo de Letterio examinó la conexión entre Smad3 y p27Kip1, otra proteína con un papel importante en incremento de regulación de la célula. Los ratones con p27Kip1 suprimido han aumentado números de T-células pero, similar a los ratones con Smad3 suprimido, no desarrollan leucemia. Sin embargo, cuando los investigadores suprimieron una copia del gen Smad3 en estos ratones de p27Kip1-deficient, el 50 por ciento de los ratones murió en el plazo de seis meses, y varios de ellos desarrollaron leucemia. Los ratones con p27Kip1 y Smad3 suprimidos totalmente no podían ser estudiados, murieron tan más como embriones.

Los investigadores esperan que el trabajo continuado destape otros cambios genéticos que, cuando están conectados a la baja Smad3, desempeñen un papel en la génesis de la leucemia pediátrica del linfocito T. Letterio también señaló que su estudio no examinó todas las variaciones de la leucemia. “Independientemente de si Smad3 juega un papel en otras formas de la leucemia sigue siendo un no se sabe,” él dijo.