Vehículos que informan a gente adónde ir

Un proyecto de investigación de tres años de la universidad de Macquarie ha estudiado las diferencias en cómo los seres humanos y las computadores hablan - analizando cómo cada uno da direcciones que impulsan.

Profesor Roberto Dale, director del centro para la tecnología de lenguaje en la universidad de Macquarie y sus personas primero estudió el lenguaje usado por los sistemas de navegación del vehículo, las contrapartes del PDA y los Web site existentes como whereis.com.

“Realizamos muy rápidamente que la manera estos dispositivos le da que las instrucciones no son nada como qué gente hace,” él dicen. “Qué usted consigue de la computador “van son los 300 contadores derechos, giran a la izquierda, van los 500 contadores derechos, gire a la derecha”. Si usted pide a persona la misma ruta que dirán algo como “bien, usted va a lo largo del camino apenas al pasado los segundos semáforos, después toma una izquierda, y entonces usted pasa un par de badénes y usted está allí”.”

Con una serie de experimentos, Dale y sus personas determinaron tres diferencias claves entre la computador y las direcciones humanas, y construyeron una máquina que utilizó mucho más descripciones “humanistas”.

“En primer lugar, la gente tiende a utilizar los puntos de referencia en tierra bastante que las distancias en sus direcciones,” él dice. “Muy raramente gente dicen “vaya derecho para 300 contadores”, ella es mucho más probable decir que “vaya a lo largo del camino hasta que usted vea la asta de bandera” o “hasta la entrada blanca”. Por supuesto, estos sistemas de la máquina no tienen hasta ahora muchos puntos de referencia en tierra incorporados a ellos. Eso está cambiando, determinado en los E.E.U.U. en donde usted encuentra a las compañías como McDonalds está financiando la adición de las situaciones de sus almacenes a estos grupos de datos, de modo que usted pueda ahora conseguir una descripción de la ruta que diga “siga la carretera 1 hasta que usted pase al McDonalds”.”

La segunda diferencia principal es que la gente no habla en las sentencias cortas, staccatas usadas por los sistemas informáticos. Dale y sus personas analizados cómo los seres humanos describieron cosas y cómo siguieron las rutas para establecer cómo mejor empaquetar direcciones en “trozos humano-más cómodos”.

“La tercera cosa que es diferente sobre lo hace qué gente es ellos falta cosas fuera, porque son obvias,” dice a Dale. “También hicimos tan un cierto trabajo sobre a cómo podríamos conseguir la máquina decidimos más inteligente qué información a caer de descripciones.”

Aunque ahora tengan un sistema en Internet de trabajo que suene mucho más bién un ser humano que da direcciones, los investigadores tienen una pregunta por contestar.

“La una cosa que no tenemos una respuesta sin obstrucción a es si las descripciones más naturalistas son necesariamente mejores que el muy tabulares, taladro, las descripciones de la máquina,” dice a Dale. “Tenemos una preocupación real que utilizarán a la gente ya tan “al giro dejado, gire a la derecha, giramos a la izquierda, el gire a la derecha” sistema que no validarán cualquier cosa con excepción de ésa.”