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Lazos importantes entre el reflujo laryngopharyngeal y la debilitación sensorial de la aerovía superior

Los investigadores médicos han sospechado de largo un lazo entre la enfermedad del reflujo gastroesofágico (GERD) y el apnea de sueño obstructor (OSA), dos dolencias que pueden tener un efecto perjudicial sobre una calidad de vida de los ¯s del ¡del paciente.

Ahora, las personas de investigadores canadienses han determinado que hay lazos importantes entre el reflujo laryngopharyngeal (LPR), OSA, y la debilitación sensorial de la aerovía superior.

El reflujo de Laryngopharyngeal, o LPR, es la contracorriente de los contenidos de estómago encima del esófago y en la aerovía superior, mientras que GERD incluye contracorriente solamente en el esófago. Los contenidos de estómago refundidos (refluxate) se componen sobre todo del ácido y de la pepsina activada, una enzima proteolítica necesaria para digerir la comida en el estómago. El daño de este desorden puede ser extenso. Los síntomas del reflujo laryngopharyngeal incluyen voz alterada, el claro del paso, la fatiga vocal, y la tos, y se han conectado a enfermedades más sustanciales incluyendo el laryngospasm, el apretar de la laringe, y a carcinoma glótico. Este desorden es común en la población adulta norteamericana, estimada para afectar al hasta 35 por ciento de la población 40 años o más viejos.

El apnea de sueño obstructor (OSA) afecta al 4-9 por ciento de varones y al 1-4 por ciento de hembras en la población en general. Los autores de este estudio han determinado la inflamación de la aerovía, una debilitación sensorial de la mucosa en la orofaringe (trasero de la faringe a la boca), el velopharynx (paladar suave), y la laringe (caja de voz) de los pacientes de OSA, usando la prueba sensorial endoscópica. Las correlaciones entre el nivel de debilitación sensorial laríngea y la severidad del apnea sugieren fuertemente que esta debilitación sensorial desempeñe un papel en el funcionamiento de OSA.

Mientras que los estudios anteriores han mostrado que GERD es frecuente entre pacientes con OSA, los autores de este estudio están inconscientes de la evaluación anterior de LPR en esta población de pacientes. Por consiguiente, los otorrinolaringólogos de varios hospitales en Montreal presumieron que LPR es frecuente entre pacientes de OSA, y que éste contribuye a la sensación laríngea empeorada, que a su vez puede contribuir a la patofisiología de OSA.

Un nuevo estudio evalúa la incidencia de LPR en los pacientes consecutivos con OSA usando el reflujo que encuentran la muesca y fija los lazos entre encontrar de LPR y la severidad de ambos debilitación sensorial de la aerovía superior y OSA. Los autores del reflujo °Laryngopharyngeal del ¡, de la debilitación sensorial de la aerovía superior, y del Apnea de sueño obstructor, ± todo del ¡de Montreal, Canadá, son el Doctor en Medicina FRCS de Richard J. Payne MD, y de Saul Frenkiel, del Hospital General judío, universidad de McGill, Montreal; Karen M. Kost MD FRCS, y Anthony G. Zeitouni MD FRCS, en el hospital real de Victoria, universidad de McGill; Doctor en Medicina FRCS de George Sejean, con el hospital de los ¯s del ¡de St Mary; El Dr. Roberto C. Sweet FRCS, afiliado con el Hospital General de Montreal, universidad de McGill; y Doctor en Medicina de Naftaly Naor, de Lourdes Hernández, y Doctor en Medicina FRCP, centro de R. Juan Kimoff de salud de la universidad de McGill. Sus conclusión se están presentando en la academia americana de reunión anual del asiento de la cirugía de la Otorrinolaringología-Culata de cilindro y del cuello y de EXPO de OTO, siendo esperado el 19-22 de septiembre de 2004, en el centro de convenio de Jacob K. Javits, New York City, NY.


Metodología:

Éste era un estudio anticipado, cegador de 34 pacientes que experimentaron polysomnography diagnóstico de noche (PSG), un estudio del sueño, y la endoscopia superior de la aerovía durante el d3ia con objeto de la prueba sensorial (EST) y la evaluación de LPR usando la muesca que encontraba refleja (RFS).

Una diagnosis del tema OSA fue hecha en base de acciones del ¡un Ý15 del valor de AHI por hora. Otras dimensiones de severidad de OSA incluyeron dimensiones de desorganización del sueño (índice microarousal), duración media del apnea y del hypopnea, SaO2 medio durante sueño, hipoxia pasada tiempo del por ciento <90 y el punto más inferior de la hipoxia durante sueño. La evaluación laryngopharyngeal del reflujo exigió el grabar del EST. Dos investigadores determinaron independientemente el RFS para cada tema. La muesca media del RFS para el tema entonces era calculada. Un valor medio para RFS > 7 confirmó una diagnosis de LPR.


Resultados:

Había 26 varones y ocho hembras alistados en el estudio. Para el grupo total, la edad media era 43,9 años del ¡À 2,4 (SE) y el índice de masa corporal medio era 26,5 el ¡À 0,8 kg/m2. Los datos correspondientes para los 29 temas con OSA eran 45,4 el ¡À 2,3 años y 27,2 el ¡À 0,8 kg/m2.

Conclusión dominantes incluidas:

  • Conclusión del estudio del sueño: Encontraron a una mayoría (29/34) para tener acciones del ¡un Ý 15 de AHI por la hora que indicaba que el 85 por ciento de los temas tenía OSA.
  • Conclusión de la evaluación del reflujo de Laryngopharyngeal: De los 34 temas, 30 fueron encontrados para tener un medio RFS > 7, rindiendo una incidencia del 88 por ciento de LPR en este grupo sujeto. La incidencia de LPR en temas con OSA era el 93 por ciento (26/28).
  • Lazos entre LPR, la severidad del apnea, y la función sensorial de la aerovía superior: Para los pacientes con OSA, había una correlación importante entre la severidad de LPR y OSA. Había también una correlación ligeramente más débil pero aún importante entre las muescas del RFS y la hipoxia del nadir para la noche. Estas conclusión por lo tanto apuntan a un lazo fuerte entre LPR como se refleja en la muesca del RFS y la severidad del apnea.

Conclusiones:

En este estudio, un algoritmo de rayado endoscópico validado fijó LPR entre pacientes con apnea de sueño obstructor y encontró una incidencia dramáticamente más alta (el 93 por ciento) para LPR que lo denunciada para la población en general. Además, la severidad de LPR, según lo reflejado por los valores del RFS correlacionados importante con varias dimensiones dominantes de severidad del apnea, apuntó a una acción recíproca importante entre estos dos desordenes. Los autores confirmaron que la severidad de LPR correlacionó con la disfunción sensorial laríngea, solamente (paladar suave) debilitación sensorial no orofaríngea o velopharyngeal (evaluada no previamente). Las observaciones anteriores que la disfunción sensorial laríngea, pero no orofaríngea o velopharyngeal correlaciona con severidad del apnea también fueron confirmadas.