Nueva manera potencial de controlar bacterias drogorresistentes

De acuerdo con una comprensión perfeccionada de los científicos de los bacteriófagos (los virus que infectan bacterias) crea que han descubierto una nueva manera potencial de controlar las bacterias drogorresistentes, un problema de salud pública cada vez más preocupante.

La nueva investigación, financiada por el instituto nacional de la alergia y de las enfermedades infecciosas (NIAID), encontrado que los bacteriófagos contienen los genes que permiten que cambien rápidamente sus proteínas al lazo a diversos receptores de la célula. Los investigadores, que encontraron esta propiedad genética mientras que trabajaban en un proyecto sin relación, creen que este descubrimiento podría llevar al uso de fagos genético dirigidos de tratar las infecciones bacterianas que han llegado a ser resistentes a los antibióticos.

El “este encontrar casual subraya la importancia de la investigación básica,” dice a Anthony S. Fauci, M.D., director de NIAID. “Con nuestra comprensión creciente de cómo los bacteriófagos trabajan, podemos potencialmente adaptar estos virus para infectar y para destruir las bacterias que se han transformado y llegan a ser drogorresistentes.”

“Esta investigación potente e innovadora abre las posibilidades numerosas de desarrollar las drogas y las vacunas que pueden controlar las bacterias resistentes, que son una preocupación cada vez mayor de la salud pública,” dice a David L. Klein, el Ph.D., que supervisa la investigación bacteriana de la enfermedad respiratoria en NIAID. “La introducción de bacteriófagos puede también llevar a una aproximación única contra patógeno biodefense-relacionados.”

El descubrimiento fue hecho por los investigadores en la Universidad de California Los Ángeles llevado por Jeffrey F. Miller, Ph.D., profesor y silla de la microbiología, de la inmunología y de la genética molecular. Las personas del Dr. Miller encontraron que el genoma del fago que infecta el bronchiseptica de Bordetella, pariente de la bacteria que causa tos ferina, contiene una serie de genes que cambien la parte del virus que ata a la célula bacteriana. Estos genes permiten que el fago desarrolle rápidamente las nuevas variantes que pueden reconocer y atacar las bacterias que pudieron haber llegado a ser resistentes al fago anterior.

La “terapia bacteriófaga se ha practicado por casi cientos años en las partes del mundo, e incluso en los Estados Unidos en la primera mitad del siglo XX,” dice al Dr. Miller. “Pero ahora pensamos que podemos dirigir bacteriófagos para funcionar como agentes antimicrobianos “dinámicos”. Esto podía proveer de nosotros un recurso renovable de los antibióticos elegantes para tratar enfermedades bacterianas.”

El Dr. Miller dice que él y sus personas están continuando estudiar este mecanismo genético para aprender más sobre sus propiedades bioquímicas y para determinar si formas más altas de la vida tienen clases similares de genes. Él cree que, a tiempo, podrán utilizar el conocimiento espigado de este descubrimiento para generar las proteínas en el laboratorio que atará a casi cualquier molécula del interés.