El gel transparente podía pronto convertirse en la primera y mejor opción para tapar incisiones córneas

Presentando apenas a las moléculas biocompatibles derechas a una otras, a un equipo de investigación llevado por la marca Grinstaff, a un profesor adjunto de la ingeniería biomédica y de la química en la universidad de Boston, ha producido un elástico, el gel transparente que fija así que ayunan y se adhieren tan seguramente a la superficie del aro que podría pronto convertirse en la primera y mejor opción para tapar incisiones córneas.

La substancia, conocida como hidrogel, promete ser una herramienta útil en el estuche usado para el más común de cirugías oftálmicas: retiro de la catarata. Actualmente, 11 millones de tales cirugías se realizan por todo el mundo anualmente, una figura preveída aumentar mientras que la población de mundo crece más vieja.

Las conclusión de las personas aparecerán en la aplicación del 13 de octubre el gorrón de la sociedad de substancia química americana.

Una catarata es el nublarse de la lente de aro, una condición que obscurezca la visión gradualmente cegando la luz que entra en el aro. Para quitar una lente nublada, un cirujano hace una pequeña incisión en la conjuntiva, el margen entre el área blanca (tunica) y el área sin obstrucción (córnea) del aro exterior. Con este orificio minúsculo, los trabajos del cirujano para romper hacia arriba la lente, usando sonido de alta frecuencia agitan a menudo; extrae la lente destruida; entonces implanta una lente sintetizada. Actualmente, el procedimiento acaba con el cirujano que sigue uno de dos caminos validados: permitiendo que la incisión se tape o cosiendo la incisión cerrada usando las suturas de nylon.

Cada método cerrado tiene sus desventajas. De cierre automático, en las cuales la herida abierta se cierra gradualmente en un cierto plazo, lleva el riesgo de infección así como de fuga del líquido intraocular. La sutura además puede llevar el riesgo de infección y de inflamación, así como el revelado anormal de los vasos sanguíneos, una condición conocida como vascularization.

Para potencialmente stave lejos estas complicaciones postoperatorias, las personas de Grinstaff decidían construir un vendaje biológico usando los materiales versátiles conocidos como macromoléculas dendríticas. Capaz de la molécula-a-molécula extensa que conecta, estos complejos del polímero se pueden diseñar para resolver los pliegos de condiciones muy exactos, haciéndoles las substancias ideales para los usos médicos.

Controlando la composición química, la estructura, y el peso molecular de las moléculas que construyen las macromoléculas dendríticas, investigadores pueden producir las estructuras con las funciones superficiales que facilitan la adherencia superficial o el reconocimiento biológico. Cuando están utilizadas para formular hidrogeles, estas macromoléculas muestran varias ventajas, incluyendo la capacidad a la interconexión bien en las concentraciones inferiores y a las soluciones viscosas inferiores de la forma que se pueden inyectar en sitios de forma irregular. Las soluciones pueden entonces la “vulcanización” para llenar el espacio señalado.

Grinstaff y los colegas construyeron sus hidrogeles de una macromolécula dendrítica del péptido biocompatible y polivinílico (glicol de etileno) (ESPIGA). Cuando las soluciones de los dos componentes fueron mezcladas juntas, los residuos de la cisteína de la macromolécula dendrítica se unieron rápidamente a las moléculas de la ESPIGA para formar el hidrogel.

Trabajando con el colaborador Terry Kim, profesor adjunto de la investigación en el departamento de la oftalmología en el centro médico de Duke University, los investigadores aplicaron el hidrogel a las incisiones córneas hechas en globos oculares enucleated. El gel tapó la incisión en unos minutos, menos que la época necesaria para suturar. El hidrogel también desarrolló un sello que era duro de abrir brecha, rehusando escaparse los líquidos intraoculares en las presiones aproximadamente 12 veces mayores que ésas en el aro humano normal (± 184 79 milímetros del mercurio [mmHg] y 12 - 16 mmHg, respectivamente). Incisiones que habían sido dejadas solamente o que habían sido suturados soportaron presiones aproximadamente dos veces (24 ± 8 mmHg) y cuatro veces (± 54 16 mmHg) mayores, respectivamente, que ésas en el aro humano normal.

Las personas especulan que la barrera física que el hidrogel forma en el aro ayudará a prevenir la infección y que la facilidad con la cual el hidrogel es aplicado infligirá menos trauma al aro, especialmente en comparación con la sutura. Las personas conocidas, también, que los geles son transparentes y tienen un índice de refracción similar al de la córnea humana (así no interferirá con la luz que alcanza la retina), ambos más sólidos para reparar incisiones al aro exterior.

“Nos excitan sobre estos resultados,” dice Grinstaff, “puesto que hay interés clínico importante para una opción a las suturas en la reparación de las heridas oftálmicas creadas durante procedimientos quirúrgicos, trauma, o enfermedad.”