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Apagando suicidio de la célula cambie no puede parar daño del prión

Los investigadores sabían que los priones, las proteínas misfolded que causan enfermedad de las vacas locas y otros desordenes del cerebro, mataban de una clase de neuronas importantes en un modelo transgénico del ratón. Pero cuando encontraron una manera de rescatar esas células, estuvieron asombrados de descubrir que los ratones todavía llegaron a estar enfermos.

Ahora creen que los esfuerzos anteriores de encontrar los principios del desorden del ratón se pudieron haber centrado en la parte incorrecta de la neurona y que están trazando las nuevas direcciones para la investigación.

En un estudio que aparece en la aplicación del 1 de enero los procedimientos de la National Academy of Sciences, pruebas que los síntomas clínicos en los ratones son producidos por el daño a las sinapsis, las áreas del parte de los científicos donde los brazos de la célula nerviosa vienen juntos para la comunicación.

“Esto podría tener implicaciones terapéuticas importantes,” dice autor a David mayor Harris, M.D, Ph.D, profesor de la biología celular y de la fisiología en la Facultad de Medicina de la universidad de Washington en St. Louis. “Hay mucho esfuerzo que es puesto en los tratamientos que se convierten para los desordenes neurodegenerative que inhibirían muerte de la neurona. Nuestros resultados sugieren que si apenas prevenimos muerte celular sin hacer algo mantener las funciones de la sinapsis, los pacientes puedan todavía conseguir enfermos.”

Harris observa que las conclusión también conectan las enfermedades del prión, que son relativamente raras, a desordenes neurodegenerative mas comunes como la enfermedad de Alzheimer, donde las pruebas recientes también han elevado la importancia del daño a las sinapsis.

Debido a los métodos extraños por los cuales los priones extienden y causan enfermedad, han ganado solamente recientemente la aceptación dispersa como la fuente de varios desordenes que devastan rápidamente los cerebros de seres humanos, de vacas, de ciervos y de ovejas.

En estos desordenes, el más infames cuyo es la enfermedad de las vacas locas, copias de una proteína normal del cerebro, PrP, se doblan en las formas anormales, alterando dramáticamente las propiedades de las proteínas. Las mutaciones genéticas pueden aumentar las ocasiones que las copias de la proteína de PrP misfold en la forma del prión. La proximidad a los priones también puede aumentar las ocasiones que las copias normalmente dobladas de PrP misfold y se convertirán en priones.

Los desordenes humanos del prión se pueden causar por mutaciones heredadas, con la contaminación durante un procedimiento médico o, en casos muy raros, del consumo de animales infectados. Además, algunas cajas “espontáneas” de enfermedad humana del prión no se pueden rastrear actualmente a ninguna causa genética o ambiental. Los desordenes humanos del prión no tienen ningún tratamiento y son fatales en meses a varios años.

Harris ha creado casi 50 líneas genético modificadas de ratones para estudiar enfermedades del prión. El modelo del ratón que él y sus colegas usados para el estudio más reciente tiene una mutación en PrP que las causas él a misfold, llevando a la dificultad en el movimiento y a otros síntomas similares a ésos vistos en enfermedades humanas del prión.

Los científicos encontraron previamente que la mutación del ratón mata lejos a una clase de las neuronas conocidas como neuronas cerebelosas del gránulo. Crean a una parte importante de la estructura del cerebelo, de un área en el dorso del cerebro implicado en la coordinación de motor y de otras funciones.

“El decrecimiento es muy dramático--es masivo y ocurre en áspero el mismo tiempo entre todas las neuronas del gránulo, y lleva a la contracción visible del cerebelo,” Harris dice. “Que nos tenía el pensar estas muertes celulares tuvieron que ser relacionadas con el inicio de síntomas.”

Para entender más lejos qué suceso, Harris comenzó a observar en las proteínas implicadas en un proceso celular del suicidio llamado apoptosis. Él hizo interesado en una proteína llamada Bax que otros científicos habían determinado previamente como gatillo del apoptosis en células de sistema nervioso central.

Harris y sus colegas cruzaron el modelo del prión del ratón con una línea de los ratones donde el gen de Bax había sido suprimido. Como preveyeron, las neuronas cerebelosas del gránulo sobrevivieron en los ratones que tenía la mutación del prión y faltaron el gen de Bax.

“Que es solo importante, porque nos informa que Bax está implicado en el camino de la muerte celular,” Harris observa. “Hay otras opciones para la autodestrucción que las células habrían podido utilizar, pero ahora sabemos que el camino de Bax es el que está a enfocar conectado.”

Aunque las neuronas sobrevivieran, los síntomas clínicos persistieron. Los exámenes microscópicos de los cerebros de ratones del modelo original del prión habían revelado previamente los grupos de proteína del prión en las áreas del cerebro pesadas con sinapsis, así que los investigadores decidían observar la salud de sinapsis en la nueva línea del mestizo de ratones.

Una prueba para el synaptophysin, una proteína encontrada en las sinapsis, baja dispersa reveladora de sinapsis en la nueva línea de ratones.

“Las neuronas estaban todavía activas, pero sus conexiones eran dañadas o faltando,” Harris dice. “Este descubrimiento ha cambiado realmente la manera que pensamos en las direcciones futuras para nuestro trabajo.”

Según Harris, la investigación futura incluirá estudios de cómo los priones dañan la sinapsis y de si los grupos de proteína del prión están implicados en ese daño.