Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Menos manera fuerte de entregar a un bebé cuyos hombros se adhieren en el canal de nacimiento

Los investigadores de Johns Hopkins, usando un simulador nuevo de la natalidad diseñado por la facultad de la ingeniería biomédica, estado mayor y los estudiantes en la universidad, han determinado qué puede ser la menos manera fuerte de entregar a un bebé cuyos hombros se adhieran en el canal de nacimiento.

Lleve a hombros el dystocia, en el cual los hombros del bebé no pasarán la pelvis huesuda del molde-madre durante lanzamiento, ocurre en el cerca de 5 por ciento de nacimientos. De éstos, hasta un cuarto de lanzamientos puede dar lugar a un daño al plexo braquial del bebé, los nervios que controlan el movimiento y la sensación en la arma. Tanto como 10 por ciento de niños puede sostener un cierto daño permanente.

Un obstétrico puede realizar una de varias maniobras para manipular la posición del molde-madre o del bebé cuando ocurre el dystocia del hombro. Los investigadores de Hopkins encontraron eso el girar del bebé así que su las caras de la espina dorsal el vientre del molde-madre (una técnica conocida como maniobra de Rubin anterior) requieren menos fuerza que girando la espina dorsal al bebé tan su las caras de la espina dorsal del molde-madre, o moviendo los tramos del molde-madre de nuevo a intento para reducir la fuerza de los hombros del bebé contra la pelvis del molde-madre.

Estos resultados se denuncian en la aplicación del 4 de enero el gorrón americano de obstetricia y ginecología.

“Cada obstétrico es probable hacer frente a esta condición económica en algún momento de su carrera, y cuanto más largo el bebé sigue siendo adherido, cuanto más alto es el riesgo que el bebé sofoca,” dice a Edith D. Gurewitsch, M.D., autor importante del estudio y profesor adjunto de ginecología y de la obstetricia. “Mientras que otros estudios son necesarios antes de que poder hacer recomendaciones definitivas en el uso de un procedimiento sobre otro, nuestros resultados iniciales del laboratorio demuestran que podemos medir qué está suceso al bebé durante nacimiento, y que podemos alterar nuestras técnicas para crear un ambiente más seguro para el lanzamiento - una meta compartida por cada obstétrico.”

Para el estudio, Gurewitsch realizó 30 lanzamientos falsos usando un dispositivo complejo de la natalidad diseñado por la facultad, el estado mayor y los estudiantes de Hopkins para simular dystocia del hombro. Consiste en varias piezas: un modelo maternal con una pelvis huesuda tridimensional, un modelo fetal, un guante fuerza-que detecta, y un sistema de adquisición de datos computarizado.

El modelo maternal - integrado por la “piel de cuero,” la espuma de la alfombra, el sellador de la espuma y otros componentes - características un canal de nacimiento, un útero falso conectado con una bomba neumática para simular la configuración natural de contracciones uterinas y la fuerza de un molde-madre que activa, y tramos flexibles que se pueden mover para girar la pelvis.

El modelo fetal consiste en un maniquí del paño equipado con un dispositivo de la palanca de mando, un muelle y las clavijas de madera representando las vértebras cervicales. Los elementos adicionales miden la extensión, la rotación y estirar del cuello de los nervios del plexo braquial durante lanzamiento.

Para entregar al “bebé” durante el estudio, Gurewitsch desgastó un guante fuerza-que detectaba. La aduana, guante del nylon-lycra tiene cavidades cosidas en ella para contener los fuerza-sensores, que fueron utilizados para medir la tracción que ella utilizó en lanzamiento. Los alambres que emanaban de los sensores conectaron con un sistema de adquisición de datos computarizado que salvó y tramitó los datos.

Gurewitsch realizó 10 lanzamientos girando al bebé así que su espina dorsal hizo frente al vientre del molde-madre, 10 lanzamientos girando el bebé así que su espina dorsal hicieron frente a la espina dorsal del molde-madre, y a 10 lanzamientos moviendo hacia atrás los tramos del molde-madre.

La primera maniobra fue asociada a la menos fuerza, en 6,5 libras, a la culata de cilindro del bebé necesaria lograr lanzamiento. Las otras técnicas aplicaron 8,5 libras y 16 libras, respectivamente. La primera maniobra también produjo la menos cantidad de estirar en los nervios del plexo braquial del bebé, en 2,9 milímetros. Las otras técnicas hicieron los nervios estirar por 6,9 milímetros y 7,3 milímetros, respectivamente.

Los investigadores calculaban eso que giraba al bebé creado tanto como 2 centímetros de espacio extra entre los hombros del bebé y el hueso púbico del molde-madre, mientras que el aumento de los tramos del molde-madre produjo solamente 1 centímetro de espacio extra.

“Puesto que los lanzamientos complicados comprenden un pequeño porcentaje de nacimientos vaginales, los clínicos en el entrenamiento a menudo no tienen exposición adecuada a estos tipos de lanzamientos,” dice a Roberto H. Allen, Ph.D., autor mayor del estudio y conferenciante mayor de la ingeniería en Hopkins. “Nuestro dispositivo ofrece una oportunidad de simular complicaciones del nacimiento y de permitir que los clínicos practiquen el resolver de ellos. Usando este simulador de la natalidad como herramienta de la investigación, podemos poder espigar nuevos discernimientos en nacimientos complicados y desarrollar nuevas maneras de resolverlas.”

El dispositivo ganó el premio superior en una competencia del diseño del estudiante celebrada en septiembre durante la reunión internacional del instituto de la ingeniería de los ingenieros electrónicos eléctricos y en sociedad del remedio y de la biología en San Francisco. Los inventores, incluyendo Gurewitsch, Allen y Paul Gilka, gerente del laboratorio que contuvo el trabajo, han archivado una patente provisional en el simulador.

En trabajo que continúa con el modelo del laboratorio, el plan de Gurewitsch y de Allen para tener otros doctores entrena en el simulador para desarrollar un mejor sentido de cuánta fuerza aplican a los bebés durante lanzamiento.

El estudio actual fue financiado por concesiones del centro nacional para la prevención del daño y del mando, un brazo de los centros para el control y prevención de enfermedades federales.

Los co-autores del estudio eran Esther J. Kim, Jason H. Yang, Katherine E. Outland, y Maria K. McDonald.