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No están diagnosticando a las muchachas cortas con enfermedad subyacente

Tantos muchachos como muchachas son dos veces especialistas médicos referidos para la evaluación de la estatura corta o del incremento pobre, según un nuevo estudio.

El desequilibrio puede reflejar las polarizaciones negativas del género de la sociedad sobre estatura, y puede tener consecuencias para la salud serias: las muchachas cuya falla del incremento es causada por una enfermedad subyacente pueden ser pasadas por alto, o los retrasos innecesarios de la experiencia en la recepción de una diagnosis apropiada. Los resultados pueden también sugerir que los muchachos cortos pero sanos sean más probables ser sujetados a las evaluaciones médicas innecesarias.

La “falla del incremento es un indicador muy sensible de la salud total de un niño, y se debe evaluar con el cuidado igual para ambos muchachos y las muchachas,” dijo a Adda Grimberg, M.D., F.A.A.P., endocrinólogo pediátrico en el hospital de niños de Philadelphia que llevó la investigación. “En lugar de otro, estas configuraciones de la remisión pueden resultar de las presiones sociales que implican que la estatura corta es un problema más importante en muchachos que muchachas.”

El estudio aparece en la aplicación de febrero el gorrón de la pediatría.

Los investigadores revisaron las cartas de los 278 niños refirieron al centro de incremento del diagnóstico y de la investigación en el hospital de niños en 2001 para las nuevas evaluaciones de la estatura corta o del incremento pobre. Porque las definiciones de la estatura corta utilizan atajos del porcentaje, bastante que alturas reales, preveerían los números áspero iguales de muchachos y a las muchachas entre las remisiones. En lugar, el equipo de investigación encontró que los muchachos excedieron en número a muchachas por 182 a 96, casi a dos--uno a margen. Las discrepancias del género eran el comenzar más pronunciado a la edad de 9. años.

Aunque las muchachas fueran menos probables ser remitidas que muchachos, los déficits de la altura de las muchachas eran mayores que ésos para los muchachos en el estudio. Es decir aunque todos los niños en el estudio fueran cortos, las muchachas eran importante más cortas que los muchachos cuando estaban comparadas a la población en general y a las predicciones basadas en las alturas de sus padres.

El encontrar que perturbaba lo más del estudio, dijo al Dr. Grimberg, era que encontraron al 41 por ciento de las muchachas para tener una enfermedad subyacente que las hizo cortas, comparada al 15 por ciento de los muchachos. Inversamente, el 38 por ciento de los muchachos estaba dentro de los alcances normales de la altura, comparados al 20 por ciento de las muchachas.

“Porque nuestro estudio mirado solamente los niños remitidos, y en absoluto los niños que no fueron remitidos, el significado de esta diferencia en enfermedad subyacente no está sin obstrucción,” dijo al Dr. Grimberg. “Puede indicar que las enfermedades se están faltando en las muchachas que no se remiten, o que el porcentaje de muchachos con enfermedad “es diluido” por están remitiendo a un gran número de muchachos sanos, o una combinación de los dos. Cualquier manera, ambos sexos pierde.”

Una amplia variedad de enfermedades pueden causar estatura corta -- entre ellas, deficiencias de la hormona, el síndrome de Turner (una anormalidad del cromosoma encontrada solamente en hembras), y condiciones gastrointestinales tales como enfermedad celiaca o síndrome del intestino irritable. “Muchas de estas enfermedades tienen mejores resultados cuando se tratan temprano, así que una diagnosis demorada puede tener consecuencias médicas serias,” dijo al Dr. Grimberg. Por ejemplo, si la enfermedad celiaca, una intolerancia a las proteínas en trigo, va no tratada, puede aumentar el riesgo de un niño de otras enfermedades autoinmunes, tales como diabetes del tipo 1 o tiroiditis.

Por otra parte, ella agregó, evaluación celosísima de los muchachos que son cortos pero sano puede llevar sus propios costos sociales: La “evaluación y tratar a muchachos sanos refuerza la idea que su altura es un problema médico, que puede dañar la autoestima de los muchachos.” Otro factor, el Dr. adicional Grimberg, es el hecho de que los muchachos son más probables que muchachas recibir los tratamientos hormonales de incremento, que pueden costar $20.000 a $30.000 por año. “Cuando la hormona de incremento se prescribe en ausencia de enfermedad, el tratamiento es cosmético, no médico.”

El Dr. Grimberg concluyó que otros estudios entre la población en general de niños podrían revelar el fragmento al cual no están diagnosticando a las muchachas cortas con enfermedad subyacente. Ella también dijo los puntos culminantes del estudio la necesidad de la mayor atención a la supervisión apropiada del incremento en niños.

El estudio fue financiado por el instituto nacional de la diabetes y las enfermedades digestivas y de riñón (parte de los institutos de la salud nacionales) y una concesión del consejo del administrador de la Universidad de Pensilvania. Los co-autores del Dr. Grimberg eran Jessica Katz Kutikov, M.D., también del hospital de niños, y de Andrew J. Cucchiara, Ph.D., de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania. Los tres autores eran de la Facultad de Medicina de Penn.