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la tiroides Bajo-activa se asoció a riesgo reducido del cáncer de pecho

Los investigadores en el centro del cáncer de la Universidad de Texas M.D. Anderson han encontrado que las mujeres con un desorden común de la glándula tiroides aparecen tener una ocasión reducida de desarrollar el cáncer de pecho invasor, según un estudio publicado en la aplicación del 15 de marzo el cáncer, fuera 14 de febrero en línea.

En un estudio retrospectivo del caja-mando de 2.226 hembras, los investigadores encontraron que las mujeres con el hipotiroidismo primario (tiroides bajo-activa) tenían un 61 por ciento más poco arriesgado de desarrollar el cáncer de pecho invasor. Además, las mujeres diagnosticadas nuevamente con el cáncer de pecho eran el 57 por ciento menos probables tener la condición bajo-activa de la glándula tiroides comparada a un grupo de mando de mujeres sanas.

Aún más, los enfermos de cáncer del pecho en el estudio que también tenía una historia del hipotiroidismo tendieron a ser más viejos cuando estaban diagnosticada y tienen una variedad menos agresiva, indolente de la enfermedad que era sensible al tratamiento del estrógeno.

“Este las conclusión de intriga y muy emocionantes sugieren un papel biológico de la hormona tiroidea en mujeres con el cáncer de pecho que podría ofrecer un cierto valor pronóstico o terapéutico, quizás sugiriendo estrategias preventivas nuevas,” dice a Máximo Cristofanilli, M.D., profesor adjunto en el departamento del M.D. Anderson de la oncología médica del pecho y el autor importante del estudio. “El estudio también drena la atención al papel de la hormona tiroidea y de su acción recíproca potencial con estrógeno para ascender el inicio del cáncer de pecho. Necesitamos considerar que mientras que en el pasado hemos considerado solamente el papel del estrógeno en tejido del pecho para ascender el inicio del cáncer - de tal modo ascendiendo la investigación que trajo aproximaciones hormonales terapéuticas y preventivas al paciente - muchos más estudios necesitamos ser hechos para explorar el papel de otras hormonas.

La influencia de la enfermedad de glándula tiroides en cáncer de pecho se ha discutido por algún tiempo. Otros estudios más pequeños se han centrado en una población de mujeres con varias condiciones de la tiroides, tales como hipotiroidismo, hipertiroidismo (tiroides activa), cáncer y otros de tiroides, y los resultados contradictorios denunciados en la incidencia del cáncer de pecho. Consecuente, los investigadores no estaban seguros cuál a hacer de las diversas conclusión, Cristofanilli dice.

El estudio del M.D. Anderson es la primera investigación clínica para examinar las características del cáncer de pecho invasor en pacientes con hipotiroidismo y para comparar la incidencia de esta condición común con un grupo de mando igualado carefullyselected. El estudio comparó los informes médicos de 1.136 mujeres tratadas en M.D. Anderson para el cáncer de pecho a los de 1.088 mujeres sanas que vinieron a la institución para la investigación de cáncer de pecho.

La “hormona tiroidea y el estrógeno comparten caminos similares en la proliferación y el incremento de regulación en las células de objetivo, incluyendo las células cancerosas. Este fenómeno bien conocido de la diafonía entre el receptor de estas hormonas puede ascender o inhibir de tal modo la determinación del “destino” de una célula hacia un incremento regulado o un cáncer,” él dice. “Si los resultados de un estudio anticipado previsto del M.D. Anderson confirman esta conclusión, después puede ser posible diseñar un tratamiento que específicamente y estrecho apunte los receptores de la hormona tiroidea, que pudieron ofrecer suficiente influencia en las células de objetivo para ayudar a prevenir el cáncer de pecho - quizás incluso sirviendo como complemento al tamoxifen,” Cristofanilli dice.

Incluso antes de que se concluye esta investigación, Cristofanilli cree que, en primer lugar, todas las mujeres diagnosticadas con el cáncer de pecho debe hacer su función de la tiroides probar para descubrir desordenes comunes - a saber híper o hipotiroidismo - para poder vigilar de cerca mujeres con ambas condiciones.

Los receptores nucleares para la hormona tiroidea y el estrógeno son parte de la “superfamilia” de los receptores que contribuyen al incremento y a la diferenciación de la célula del mando. Las hormonas deben atar a esta familia de proteínas importantes para ejercer sus funciones, y dependiendo de la hormona a la cual atan, pueden estimular o inhibir el incremento de células, Cristofanilli dice.

El estrógeno controla el incremento de tejidos reproductivos femeninos, por ejemplo se encuentra en los pechos, y las hormonas tiroideas controlan metabolismo energético en tejido.

Se produce el hipotiroidismo - una condición estimada para afectar al aproximadamente 20 por ciento de más viejas mujeres - cuando la glándula tiroides, situada en el frente del cuello, no puede producir suficiente hormona tiroidea. Los niveles escasos de tipos específicos de hormona tiroidea pueden afectar a todas las funciones de la carrocería, y pueden reducir el funcionamiento paciente, causando lentitud mental y física.

Otros investigadores que contribuyen al estudio del M.D. Anderson incluyen: Gabriel Hortobagyi, M.D., presidente del departamento de la oncología médica del pecho; Richard Theriault, D.O.; Teresa Bevers, M.D.; Sara Strom, Ph.D.; Savitri Krishnamurthy, M.D.; Yuko Yamamura; Kau de Shu-WAN; Modesto Patangan; y Limin Hsu.