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La exposición de la contaminación durante embarazo puede causar anormalidades cromosómicas en tejidos fetales

Un nuevo estudio de recién nacidos en New York City revela que la exposición prenatal a los contaminantes del aire urbanos combustión-relacionados altera la estructura de los cromosomas (las ondas portadoras de genes) de bebés en la matriz.

Éste es el primer estudio para mostrar que la exposición ambiental durante embarazo a tales agentes contaminadores puede causar un aumento modesto pero importante en anormalidades cromosómicas en tejidos fetales. Tales cambios genéticos se han conectado en otros estudios al riesgo creciente de cáncer en niños y adultos.

El estudio fue liberado hoy por el centro de Columbia para las higienes ambientales de niños, parte de la escuela del cartero de la salud pública en la Universidad de Columbia. Los resultados del estudio serán publicados en los Biomarkers y la prevención, un gorrón científico prominente, par-revisado de la epidemiología del cáncer, y también son accesibles en línea.

La investigación implicó una muestra de 60 recién nacidos y de sus moldes-madre no fumadores en vecindades de bajos ingresos de New York City (Harlem, Washington Heights y Bronx Sur). La exposición de los moldes-madre durante embarazo a los niveles de variación de agentes contaminadores combustión-relacionados llevados por aire, conocidos como hidrocarburos aromáticas policíclicas (PAHs), fue medida por la supervisión del aire personal de los moldes-madre durante embarazo. PAHs es los contaminantes del aire carcinógenos que cruzan la placenta. Incorporan el ambiente cuando ocurre la combustión -- por ejemplo del vehículo, motores del camión o del ómnibus, calefacción residencial, producción de energía o consumo de tabaco.

“Hemos aprendido previamente que los contaminantes del aire reducen importante el incremento fetal, que puede afectar al revelado cognoscitivo durante niñez, pero ésta es las primeras pruebas que él puede alterar los cromosomas in utero,” dijo a Frederica P. Perera, director del autor de centro y principal del estudio. “Esto es preocupante puesto que este tipo de cambio genético se ha conectado en otros estudios al riesgo creciente de cáncer. Mientras que no podemos estimar el aumento exacto en riesgo de cáncer, estas conclusión subrayan la necesidad de responsables políticos en el federal, el estado y los niveles locales de tomar medidas apropiadas para proteger a niños contra estas exposiciones evitables.”

En este estudio, la exposición prenatal fue fijada por el uso de los cuestionarios y de los monitores de aire personales desgastados por los moldes-madre durante el tercer trimestre. Las aberraciones cromosómicas fueron medidas en linfocitos de la sangre del cordón umbilical por el hibridación in situ de la fluorescencia, un método que permite la visualización de tales anormalidades. En un subconjunto de recién nacidos, el daño PAH-relacionado de la DNA también fue medido en sangre del cordón umbilical umbilical.

PAHs llevado por aire fue asociado importante a frecuencias estables de la aberración en sangre del cordón umbilical. Aunque la frecuencia de estas aberraciones fuera muy inferior, las aberraciones que son estables, y por lo tanto persistente, están de preocupación especial por riesgo de cáncer. En el subconjunto de 22 recién nacidos con los niveles perceptibles del biomarker, las aducciones de PAH-DNA no fueron asociadas a aberraciones cromosómicas, posiblemente debido a la talla limitada del subconjunto.

El estudio es parte de un proyecto de investigación más amplio, plurianual, “los moldes-madre y los niños estudian en New York City,” comenzado en 1998, que examina los efectos sobre la salud de la exposición de mujeres embarazadas y de bebés a los contaminantes del aire del escape del vehículo, el burning comercial de combustibles, y el consumo de tabaco, así como del uso residencial de pesticidas y de alergénicos.