La claraboya Celular tiene un papel principal en la ayuda de los olores del sentido del cerebro

Un mejor sabido celular de la “claraboya” para su papel en el sistema digestivo tiene al parecer un papel principal en la ayuda de los olores del sentido del cerebro, parte de los científicos de Johns Hopkins en la aplicación del 17 de febrero la Neurona. La claraboya, que permite el cloruro en las células, es también crítica en la digestión, la audiencia, el balance, y la fertilidad.

Los investigadores sugieren que las células de sistema digestivo y las células el olor-detectar utilicen la misma claraboya del cloruro, o transportador del ión -- el anterior para facilitar la secreción de jugos digestivos, y estes último para comunicar la información sobre olores al cerebro.

Aunque los científicos hayan sabido de largo que olor-detectando las células requiera los lotes de átomos cargados del cloruro, o de iones, para retransmitir señales del olor al cerebro, no sabían las células guardan niveles de alto interior del cloruro de las células. Ahora los investigadores de Hopkins han mostrado que estos altos niveles del cloruro en células olor-que detectan dependen del mismo transportador, conocido como NKCC1, usado en muchos otros tipos de células también.

“No es inusual para que el cuerpo utilice la misma maquinaria para resolver diversos problemas,” las notas una de los autores importantes, Jonatán Bradley, Ph.D., becario postdoctoral en neurología. El “Cloruro es una clase de manitas que las células pueden secuestrar para hacer lo que quieren.”

Olor-Detectando las células nerviosas sea largo y fino, extendiendo de los tejidos que forran la nariz donde los olores se detectan hasta el final al cerebro. Cuando usted huele las galletas que cuecen, las moléculas del olor atan a estas células, accionando una serie de “entradas moleculares” en la superficie de la célula para abrirse. Las entradas abiertas permiten los iones cargados, incluyendo el cloruro, se mueven dentro y fuera de la célula, creando las diferencias responsables entre el interior y el exterior de la célula. Tales diferencias permiten señales eléctricas de viajar al cerebro, informándole que las galletas hechas en casa están próximas.

Bradley y el co-autor Juan Reisert, Ph.D., sospecharon que NKCC1 se pudo implicar en este proceso exacto debido a la importancia sabida del transportador en cloruro de regulación en muchos otros tejidos. Puesto Que NKCC1 aparece en otros tipos de la célula, y porque olor-detecta las neuronas de las células nerviosas necesite una gran cantidad de cloruro detectar olores, Reisert y Bradley presumieron que NKCC1 era responsable de mantener altos niveles del cloruro en células olor-que detectaban también.

Para probar su idea, los investigadores expusieron las células nerviosas del individuo olor-que detectaban de ratones a las moléculas del olor. A Diferencia de las células normales, ésos sin NKCC1 funcional no tenían ningún movimiento perceptible del cloruro, indicando que el transportador NKCC1 era de hecho responsable de la corriente necesaria del cloruro.

Bradley y Reisert también descubrieron que la claraboya fue situada en una región inesperada de la célula olor-que detectaba. Sin Embargo, su ubicación en estas células corresponde a su ubicación en las células que forran el aparato digestivo -- reforzar la idea de “pidió prestada” la maquinaria.

“Al Principio nosotros sorprendieron encontrar esta ubicación del transportador,” dice a Bradley, “pero restrospectivamente tiene sentido -- ambos tipos de células necesitan mantener el cloruro alto para hacer sus trabajos, y la ubicación del transportador les ayuda.”

Ahora que la maquinaria cloruro-que controla en la nariz se sabe, los científicos pueden sondar los detalles de la implicación del cloruro en el envío de la información al cerebro, los investigadores dicen. Bradley y sospechoso de Reisert que teniendo lotes del cloruro disponibles en células el olor-detectar puede ayudar al cerebro para discriminar entre diversos olores.

“La implicación del cloruro pudo también hacer la reacción de las células al olor más robusta y seguro,” dice Reisert, también becario postdoctoral en neurología.

Los investigadores proyectan estudiar el comportamiento de ratones sin NKCC1 y ahora están tentativa reproducir y caracterizar el transportador del cloruro para conseguir un mejor sentido de cómo el cloruro se requiere para la detección del olor.

Estos estudios fueron financiados por el Howard Hughes Medical Institute. Los autores en el papel eran Reisert, Junio Lai, Rey-Wai Yau y Bradley, todo de Johns Hopkins.

http://www.neuron.org/ y http://www.jhmi.edu