Las dosis inferiores del bisphenol-A (BPA) pueden empeorar la función del cerebro

Las dosis inferiores del bisphenol-A ambiental del contaminante (BPA), ampliamente utilizadas hacer muchos plásticos encontrados en contenedores de almacenamiento de la comida, incluyendo las botellas que introducen para los niños, pueden empeorar la función del cerebro, llevando a las discapacidades de aprendizaje y a las enfermedades neurodegenerative relativas a la edad, según los investigadores de Yale y los colegas.

“Estos datos aumentan preocupaciones por las consecuencias a largo plazo potenciales de la exposición humana de BPA,” dijo a Neil J. MacLusky del hospital de Helen Hayes, que conducto el estudio con Csaba Leranth, M.D., profesor en el departamento de la obstetricia, de ginecología y de ciencias reproductivas y en el departamento de la neurobiología en la Facultad de Medicina de Yale.

El grupo de Leranth, que también incluyó a Tibor Hajszan, M.D., científico de la investigación en Yale, encontrado que las dosis inferiores de BPA en ratas femeninas inhiben la estrógeno-inducción de las conexiones sinápticas en el hipocampo, un área del cerebro implicado con la expresión de comportamientos sexual distinguidos, así como con la formación y la retención de la memoria.

Aunque el estrógeno sea el más conocido como uno de los productos principales de la hormona del ovario, varios estudios durante los veinte años pasados han mostrado que el estrógeno también está sintetizado en el cerebro, donde contribuye al revelado y a la función del hipocampo.

MacLusky dijo que las altas concentraciones de BPA se han denunciado en la sangre de algunas mujeres embarazadas y que la contaminación de BPA podría afectar al contrario al revelado hippocampal humano, con efectos a largo plazo sobre la capacidad del aprendizaje de los niños. También, cuando se empeora la capacidad de hacer el estrógeno, como en la edad avanzada, exposición a BPA podría afectar al contrario a la función hippocampal y contribuir a las enfermedades neurodegenerative relativas a la edad tales como enfermedad de Alzheimer, en la cual se empeora la función hippocampal.

Cerca de dos mil millones libras de BPA se producen anualmente en los Estados Unidos. Además de su uso de plásticos, BPA se encuentra en sellantes y prótesis dentales. Los derivados de BPA se utilizan como llama-retardadores en adhesivos, papel y materias textiles.