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Papel de refrescos en obesidad de la niñez

La obesidad es una de las amenazas más grandes para las saludes infantiles. Las genéticas, las disminuciones de la actividad física, los aumentos en la televisión que mira, y el consumo de alimentos de preparación rápida son los factores que han llevado a un aumento de la obesidad de la niñez en los Estados Unidos. El consumo excesivo de azúcar azucaró bebidas puede también ser factor clave.

Un comentario en la aplicación de mayo el gorrón de la pediatría revisa la investigación anterior para ofrecer perspectiva sobre el papel de refrescos en obesidad de la niñez.

Roberto Murray, Doctor en Medicina y colegas de la universidad estatal de Ohio, de la universidad de Vermont, y de la Universidad de California San Diego revisó los artículos, los comunicados de prensa, las declaraciones, y los editoriales de investigadores y de representantes en la industria del refresco. Aunque ningún factor se pueda citar como la única causa, muchos de los artículos mostraron una correlación entre el consumo del refresco y el riesgo de obesidad de la niñez.

El Dr. Murray señala que “el adolescente típico consume las vasijas de la onza aproximadamente two-12 de refrescos por día, conteniendo 300 calorías y 20 cucharillas de azúcar.” Aunque las pautas actuales recomienden un límite del 10% de calorías diarias de los azúcares adicionales, explican real 18-20% de las calorías diarias de los niños. Porque incluso las pequeñas cantidades de bebidas azucaradas en casa o en la escuela pueden agregar hacia arriba, los refrescos y los jugos de fruta azucarados explican el 43% de estos azúcares adicionales total. Los niños americanos consumen una mitad de sus calorías diarias de las comidas de bocado alimento-pobres, energía-densas, que hace las deficiencias alimenticias otro motivo de preocupación. Los niños parecen elegir los refrescos o los jugos de fruta azucarados en vez de la leche, que puede disminuir sus niveles de proteína, de calcio, de cinc, y de las vitaminas A y C. La academia americana de comité de la pediatría sobre salud de la escuela ha declarado que el consumo de refrescos en escuelas puede llevar a la obesidad. A pesar de esto, un estudio mostró que los distritos escolares de 523, el 50% tenían un contrato con una compañía del refresco; dos tercios de esos distritos eran determinados incentivos de la compañía del refresco, y el casi 80% recibieron un porcentaje de las ventas del refresco. El Dr. Murray recomienda que las escuelas si “fortalezca los programas existentes tales como el programa del desayuno de la escuela, el programa nacional del almuerzo escolar, la instrucción de la nutrición de la sala de clase, instrucción diaria de la buen salud, deportes intramuros, y programas extraescolares,” en vez de contratos y del márketing de la creación con las compañías del refresco.

Los niños pueden compensar las calorías adicionales de los refrescos ocasionales eligiendo opciones más nutritivas, más con pocas calorías de la bebida en el descanso del día y de aumentar su cantidad de actividad física. Las escuelas deben concentrar en ofrecer opciones con pocas calorías más nutritivas de la bebida en sus máquinas expendedoras tales como leche, agua, y jugos 100% de la fruta y verdura. El Dr. Murray ha sugerido que “alterando el entrehierro de la energía (caloría) por 100 calorías al día--cuál, es irónico el equivalente de una 8 onzas. porción de un refresco azucarado--prevendría avance de peso excesivo en la mayoría de americanos.” La prevención de la obesidad de la niñez es de gran importancia. Se ha estimado que los 25% de niños obesos están mostrando ya que los signos de la intolerancia de la glucosa y “de un niño que se diagnostique con años mellitus del diabetes tipo II a la edad de 10 años pueden perder entre 17 y 26 vida-años a la enfermedad.” Aunque ningún factor se deba señalar como el chivo expiatorio para la obesidad de la niñez, el consumo de disminución del refresco, especialmente en escuelas, puede ayudar a reducir el riesgo.

El comentario es “es refrescos al chivo expiatorio para la obesidad de la niñez?” por Roberto Murray, Doctor en Medicina, Barbara Frankowski, Doctor en Medicina, doctorado, y acumulación Taras, Doctor en Medicina, FAAP. El artículo aparece en el gorrón de la pediatría, volumen 146, número 5 (mayo de 2005), publicado por Elsevier.