Los pacientes sociales del desorden de ansiedad pueden evitar a su doctor

Los pacientes con desorden de ansiedad social son menos probables visitar sus doctores de la atención primaria que gente con otros desordenes psiquiátricos como la depresión, o a pacientes sin desordenes de la salud mental, según la nueva investigación en la psiquiatría del Hospital General del gorrón.

En el estudio de 207 pacientes en un hospital de enseñanza de New York City, de pacientes con el desorden de ansiedad social hecho solamente cuatro visitas por año a su médico de la atención primaria, comparado con casi siete visitas al año para otros pacientes psiquiátricos y seis visitas para los pacientes bien.

Los pacientes con el desorden eran también más probables abusar del alcohol y de las drogas que otros pacientes psiquiátricos, Dr. Raz Gross y colegas en la Universidad de Columbia encontrada.

Los “pacientes pudieron uno mismo-medicar… usando el alcohol como lubricante social,” grueso dice. Ella observa que ciertos componentes del tratamiento del abuso de substancia tales como alcohólicos anónimos, con su énfasis en la discusión de grupo y el discurso público, son poco probables atraer a estos pacientes.

Aunque su atención primaria se cuide reconociera problemas de salud emocional o mental en el 70 por ciento de los pacientes con desorden de ansiedad social, menos que la mitad de esos pacientes denunció cualquier tratamiento de la salud mental durante el último año.

El desorden de ansiedad social o la fobia social es uno de los desordenes psiquiátricos mas comunes, dice grueso y a colegas. Ésos afectados tienen tales miedos o ansiedades severos sobre situaciones sociales que el desorden causa señal de socorro importante e interfiere con vida de cada día.

Los investigadores pensaron que los pacientes con desorden de ansiedad social pudieron ser menos convenientes buscar atención sanitaria, desde ella “implican la exposición a las situaciones con las cuales son temidos y evitados típicamente por los pacientes [el desorden],” como salas de espera apretadas, los exámenes y las preguntas de un extranjero y de las discusiones de las dolencias del soldado y posiblemente del desconcierto, gruesos dicen.

Los “médicos en atención primaria y las fijaciones médicas generales deben ser conscientes de la posibilidad que los pacientes con TRISTE están evitando asistencia médica regular,” gruesa dicen.

El encontrar es asombrosamente en cierto modo porque tratan a “la mayoría de los americanos con ansiedad y la depresión exclusivamente en atención primaria,” dice el Dr. Wayne Katon, un profesor de la psiquiatría de Washington State University y al editor de los papeles especiales del gorrón en la psiquiatría y la atención primaria.

Katon dice que los pacientes con atención primaria de la visita de la ansiedad y de la depresión se cuidan típicamente más a menudo para los “síntomas de menor importancia tales como dolores de cabeza, fatiga y malestar abdominal, y que reciben a menudo muchos exámenes médicos que aumenten costos médicos.”

Grueso y los colegas diga que su estudio ofrece la información importante sobre desorden de ansiedad social en las poblaciones de bajos ingresos, urbanas que habían estado faltando de estudios anteriores.

Los “individuos con sueldos bajos son menos probables recibir el tratamiento de la salud mental de especialistas de la salud mental y tender a confiar en los proveedores de la atención primaria para ese propósito,” grueso explica.

Grueso y los colegas combinados reconozca los datos con los informes médicos para determinar cómo los pacientes con desorden de ansiedad social utilizaban a médicos de la atención primaria.

Más que un tercero de los pacientes afectados denunciaron un desorden de abuso de substancia, comparado al 3 por ciento de pacientes con otros desordenes mentales o emocionales.

Los estudios nacionales estiman la incidencia del desorden de ansiedad social en el 10 a 13 por ciento de la población. El casi 6 por ciento de los 207 pacientes en el estudio grueso tenía el desorden.

El estudio fue soportado por Eli Lilly and Co., fabricantes del Prozac, una droga usada para tratar ansiedad; Upjohn (ahora Pfizer), fabricantes de la anti-ansiedad droga Xanax y Zoloft; el instituto nacional de la salud mental y el instituto nacional del envejecimiento.