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Los científicos han destapado un nuevo método que el sistema inmune utiliza para etiqueta a invasores no nativos mientras que los objetivos que se atacarán

Los científicos han destapado un nuevo método que el sistema inmune utiliza para etiqueta a invasores no nativos mientras que los objetivos que se atacarán. Los investigadores mostraron que el sistema inmune puede calificar las proteínas no nativas químicamente modificando su estructura, y que estas modificaciones aumentaron las ocasiones que las células conocidas como linfocitos reconocerían a los delincuentes y los atacarían.

“Ahora que sabemos que algunas células de T necesitan considerar estos tipos de modificaciones para determinar a un invasor, podemos ver si la incorporación de tales cambios en las proteínas es útil para la vacunación,” decimos autor a Emilio mayor R. Unanue, M.D., el profesor de Edward Mallinckrodt y jefe de la patología y de la inmunología en la Facultad de Medicina de la universidad de Washington.

El encontrar puede también ser relevante a las condiciones autoinmunes donde el sistema inmune ataca erróneamente tejidos sanos. Tales desordenes incluyen artritis reumatoide, esclerosis múltiple y la diabetes del tipo 1.

“Mostramos en este estudio que durante algunas infecciones, estos mismos tipos de modificaciones se puedan hacer a nuestras propias proteínas, potencialmente de cabeza al linfocito T ataca en el uno mismo,” dice Unanue.

Unanue y los colegas, que publican sus resultados el 31 de mayo en los procedimientos de la academia nacional de las ciencias, conducto sus estudios en ratones y en culturas de las células del ratón. Jeremy Herzog, socio de investigación en el laboratorio de Unanue, hizo muchos de los experimentos y era el autor importante del estudio.

Las células de T pertenecen a una clase de las células inmunes conocidas como tímico-linfocitos, que a su vez son un componente del brazo del sistema inmune conocido como inmunidad adaptante. Este brazo responde a los patógeno después de que obren recíprocamente con el otro brazo mayor, el sistema inmune natural. Las células de T matan a patógeno o a las moléculas de la producción como los cytokines que paran su incremento.

Los científicos han sabido por algún tiempo que una segunda clase de las células naturales del sistema inmune conocidas como células de T de antígeno-presentación de las ayudas de las células determina qué atacar. Hacen esto visualizando fragmentos de proteínas que han tomado en sus superficies para la inspección por las células de T. Los fragmentos de proteínas se llaman los péptidos.

Los investigadores también sabían que al antígeno-presentar las células son activadas por factores inflamatorios o productos microbianos, ellos comienzan a poner fuera composiciones químicamente inestables tales como óxido nítrico y superóxido. Junto, estas composiciones generan el peroynitrate, una substancia química altamente potente que modifique muchas proteínas.

El grupo de Unanue mostró que esta substancia química modifica los péptidos presentados por las células de antígeno-presentación de varias maneras distintas. Por ejemplo, sujetan un grupo del nitrato a la tirosina del aminoácido en los péptidos, cambiándola al nitrotyrosine.

El laboratorio de Unanue entonces mostró que estos cambios aumentaron las ocasiones que los diversos tipos de células de T reaccionarían a los péptidos modificados mostrados a ellos por las células de antígeno-presentación.

El grupo de Unanue está trabajando para verificar sus conclusión y para explorar su importancia potencial a diversas áreas de la investigación biomédica. Él observa eso insulina-que produce las células beta, las células pancreáticas atacadas por las células de T en diabetes del tipo 1, también genera las composiciones reactivas similares a ésas hizo por las células de antígeno-presentación.

“Las células beta podrían por lo tanto modificar sus propias proteínas que antígeno-presentando las células están modificando las proteínas no nativas,” que él dice de la misma manera. “Ahora estamos investigando si tales modificaciones pueden hacer las células de T atacar las células beta.”

Las reacciones oxidativas perjudiciales también se creen para desempeñar un papel en ateroesclerosis. El daño oxidativo sospechado de los científicos en las paredes del vaso sanguíneo puede llevar a la reactividad inmune que contribuye a estrecharse y a atiesarse de los vasos sanguíneos.