Primer estudio para examinar lesión del higado en pacientes con apnea de sueño obstructor (OSA)

Muchos pacientes con apnea de sueño obstructor (OSA) son obesos y por lo tanto a riesgo de tener hígado graso, una condición en la cual la grasa acumule en las células de hígado. Pero el eslabón entre OSA y la independiente de la lesión del higado del peso tiene todavía ser examinado.

En el primer estudio para examinar lesión del higado en pacientes con OSA, los investigadores llevados por Lorenzo Serfaty, M.D. en el departamento del Hepatology en el hospital de Santo-Antoine en París, Francia probaron la función hepática en los pacientes que eran evaluados para OSA para determinar si el apnea de sueño en sí mismo era un factor de riesgo para la enfermedad del higado y si es así el mecanismo implicado.

Los resultados del estudio aparecen en la aplicación el Hepatology, el Diario Oficial de junio de 2005 de la asociación americana para el estudio de las enfermedades del higado (AASLD), publicado por el Hepatology de John Wiley & Sons, Inc. son accesibles en línea vía Wiley InterScience.

El estudio incluyó a 163 pacientes que fueron referidos la unidad del sueño del hospital de Santo-Antoine entre septiembre de 2000 y mayo de 2001 para experimentar la evaluación para OSA. Los niveles de sangre de enzimas del hígado fueron medidos por la mañana después de dormir en la clínica, y los pacientes con los niveles elevados experimentaron biopsias del hígado, también por la mañana. Categorizaron a los pacientes en grupos según el nivel de severidad de OSA: severo (44 pacientes), moderado (84 pacientes), o inexistente (35 pacientes). Utilizaron a este último grupo, que no tenía OSA, como el grupo de mando. Las enzimas elevadas del hígado fueron encontradas en 32 pacientes, 29 de quién estaban en el grupo severo o moderado. Las biopsias del hígado fueron realizadas en 18 de estos pacientes: 9 con OSA severo, 6 con el moderado OSA y 3 sin OSA. Los pacientes con OSA severo tenían un porcentaje importante más alto de la esteatosis (enfermedad del higado grasa), de la necrosis y de la fibrosis lobuladas (dos signos de daño hepático) que pacientes en los otros dos grupos, sin importar el índice de masa corporal (BMI), que sí mismo es un factor de riesgo sabido para la enfermedad del higado grasa. También tenían niveles importante más altos de insulina y eran más insulina resistente que los otros pacientes.

Aunque los autores observen que los resultados se deben considerar con cautela debido al número limitado de pacientes que experimentaron biopsia del hígado, concluyen ese OSA severo, independiente de ser gordos, son un factor de riesgo para la enfermedad del higado. Además, postulan que OSA puede contribuir a la resistencia a la insulina y a la enfermedad del higado grasa, puesto que la correspondencia de la insulina perfecciona después de tratar OSA. Sugieren que el lazo llamativo entre la severidad del apnea de sueño y el daño hepático indique que OSA puede desempeñar un papel en cómo la enfermedad del higado grasa se convierte.

“En conclusión,” el estado de los autores, “OSA es un factor de riesgo para las enzimas anormales del hígado independientemente de BMI, y se debe investigar en pacientes sin la otra causa de la enfermedad del higado.” Concluyen: “Los estudios son más lejos necesarios fijar la incidencia de OSA en pacientes con NASH [steatohepatitis sin alcohol, o enfermedad del higado grasa con la inflamación] y evaluarla si el tratamiento de OSA puede perfeccionar lesión del higado.”