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El uso del tabaco persiste después de que trasplante del hígado para la enfermedad del higado alcohólica

El alcohol y el tabaco van a menudo de común acuerdo. Los estudios han mostrado que el aproximadamente 90 por ciento de bebedores del problema también fuma o mastica el tabaco. Pero el uso del tabaco no se dirige adecuadamente cuando los pacientes experimentan el trasplante del hígado debido a la enfermedad del higado alcohólica, dice a autores de un nuevo parte.

Publicado en la aplicación de junio de 2005 el trasplante del hígado, el Diario Oficial de la asociación americana para el estudio de las enfermedades del higado (AASLD) y la sociedad internacional del trasplante del hígado (ILTS), el parte encontrado--después de un estudio anticipado de 172 tales pacientes--una necesidad de una supervisión más rigurosa del uso del tabaco en poblaciones y el lamamiento del trasplante del hígado para más intervención. El gorrón es accesible en línea vía Wiley InterScience.

Pocos datos están disponibles en el consumo del tabaco entre beneficiarios del trasplante, pero los investigadores habían encontrado previamente que los altos índices de mortalidad del cáncer de pulmón y de cánceres orofaríngeos entre los pacientes que habían recibido un trasplante del hígado debido a la enfermedad del higado alcohólica y ellos creyeron el tabaco para ser la causa.

Para probar esta hipótesis, los investigadores, llevados por Andrea DiMartini, M.D. de la universidad de Pittsburgh, investigaron uso del tabaco del poste-trasplante entre 172 pacientes que recibieron un trasplante del hígado como resultado de enfermedad del higado alcohólica (ALD). Pidieron que los pacientes terminaran los cuestionarios sobre sus hábitos de la salud--incluyendo la prueba de Fagerstrom para la dependencia de la nicotina--cada tres meses en el primer año del poste-trasplante, y cada 6 meses por los dos años próximos. Los investigadores entonces analizaban las reacciones en relación a datos demográficos.

“Los resultados muestran una tendencia que perturba en nuestra población de ALD,” el parte de los autores. “Un trasplante importante del poste-hígado del tabaco del uso del por ciento (el 39-58 por ciento a través de puntos del tiempo).” Encontraron que la mayoría de los fumadores reanudaron su hábito rápidamente y su consumo creciente durante el primer año del poste-trasplante. El casi 50 por ciento de los que ahumado en todo el poste-trasplante fueron encontrados para ser nicotina relacionado.

Solamente algunas asociaciones fueron encontradas entre fumar y características demográficas y médicas en la población del trasplante. Beneficiarios que también tenían virus de la hepatitis B o virus de la hepatitis C era más probable fumar, al igual que ésos con una historia de abusar de substancias (más allá del alcohol). Los pacientes que habían sido pre-trasplante alcohol-relacionado eran también más probables fumar. Los investigadores no encontraron una asociación entre los síntomas y fumar depresivos. Se preponen continuar el seguir de la población para investigar las asociaciones entre el uso del tabaco y morbosidad y mortalidad del poste-hígado-trasplante.

Comparado a las estadísticas que muestran el apenas 10 a 15 por ciento de beneficiarios del trasplante del hígado vuelve al abuso de alcohol, las altas tasas de fumar son preocupantes y pueden ser debido a la falta “de una aproximación concertada al uso del tabaco,” diga a los autores.

“En vista de todas las asociaciones entre el uso y los resultados pobres de la salud, uso del tabaco del tabaco bien puede exceder en peso al uso del alcohol para el impacto en morbosidad del trasplante del poste-hígado y mortalidad,” concluyen. El “uso del tabaco se ha convertido en la entrega que obligaba siguiente para los candidatos del trasplante del hígado y una de las indicaciones más importantes para el tratamiento después de que el trasplante del hígado.”