Los investigadores han duplicado la potencia de una proteína que impulsa sangre al coágulo

Los investigadores han duplicado la potencia de una proteína que impulsa sangre al coágulo, según la investigación que se publicará en la edición del 26 de julio de la bioquímica. Los resultados del estudio pueden tener implicaciones profundas para el tratamiento de la hemofilia, el desorden de sangre heredado que causa la extracción de aire fácil o excesiva en 30.000 americanos.

En la mayoría de los casos, la hemofilia es hecha por una falta de factor VIII, una de varias proteínas que permitan a sangre solidificar, o coágulo, para tapar heridas después de daño. El tratamiento preventivo actual consiste en el factor genético dirigido VIII administrado por inyección, pero un cuarto de esos nacidos sin el factor VIII sufre las reacciones inmunes severas que hacen el tratamiento inactivo. Además, el tratamiento actual cuesta tanto como $200.000 por paciente por año. Los investigadores en la universidad del centro médico de Rochester han estado estudiando la estructura del factor VIII por 20 años, y están realizando cambios sutiles en la proteína con el objetivo de ofrecer un tratamiento más efectivo, menos más pesado.

“Nos establecimos para diseñar una versión del factor VIII que perfeccionaría en la forma natural de la proteína,” dijimos a la hada de Philip, Ph.D., profesor en el departamento de la bioquímica y de la biofísica en la universidad del centro médico de Rochester, y del autor mayor del estudio. “Una forma más potente del factor VIII, uno que podría tratar efectivo con una dosis más inferior, reduciría el costo y, potencialmente, evitar reacciones inmunes,” empalme dijo.

La coagulación de la sangre implica más que docena factores de coagulación, muchos nombrados con los números romanos. Forman una cascada de reacciones químicas dentro de los vasos sanguíneos después del daño, con cada factor, o el complejo de factores, activando el siguiente en la cadena. El factor VIII partners con el factor IX para activar el factor X, que crea una explosión de la trombina, que a su vez genera la fibrina, los cabos pegajosos de la proteína que forman a membrana-como coágulo sobre tejido dañado. El calcio, un elemento metálico, debe estar presente para el factor VIII trabajar. El factor VIII tiene en su superficie cavidad-como cadenas de los aminoácidos dados forma para esperar los iones del calcio (puntos de enlace del calcio). Cuando el calcio pega a él, el factor VIII desforma y llega a ser mejor capaz de atar el factor IX.

En la última investigación, las personas de la hada habían determinado un único aminoácido (fuera de los más de 2.300 bloques huecos que componen el factor VIII) con el potencial, si estuvieron reemplazadas, para cambiar el funcionamiento de la proteína entera. Los investigadores probaron la teoría en el estudio actual intercambiando fuera un ácido glutámico natural en un punto específico en un punto de enlace del calcio en el factor VIII con 19 diversos aminoácidos. Uno de los repuestos, alanina, duplicó la capacidad del factor VIII de atar con resultados del factor IX. fue medido introduciendo cada forma del factor VIII en plasma de sangre hemofílica y registrando el tiempo que tomó para causar la coagulación.

Empalme, junto con Hironao Wakabayashi, M.D., profesor adjunto de la investigación en la universidad del centro médico de Rochester y los coinventores, han presentado una solicitud de patente para el reajuste del factor VIII usado en el estudio publicado. Moviéndose adelante, las personas de la hada apuntarán puntos de enlace adicionales del calcio con el objetivo de hacer los cambios esa potencia del factor VIII del aumento posterior.

“Nuestra meta es perfeccionar sobre la naturaleza desarrollando las proteínas del factor VIII de la avance-de-función que son superiores a la proteína del factor VIII encontrada en individuos sanos,” empalma dijo. “Estas formas más potentes no son probables ocurrir naturalmente puesto que darían lugar teóricamente a la coagulación excesiva, a arterias cegadas y a ataques del corazón en gente de otra manera sana. En pacientes con hemofilia, sin embargo, la coagulación aumentada es deseable.”