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Los seres humanos de las demostraciones del estudio tienen capacidad de rastrear olores

Aunque los seres humanos pueden nunca igualar la capacidad de búsqueda de perros, tenemos al parecer la capacidad de oler fuera y de localizar olores, según un nuevo estudio de los científicos de la Universidad de California, Berkeley.

Los voluntarios del estudiante presentados con olores a una ventana de la nariz o a la otra podrían discernir seguro de adonde el olor venía, y las imágenes de resonancia magnética funcionales de sus cerebros mostraron que el cerebro está fijado para prestar la atención a la diferencia entre lo que puede localizar el sentido izquierdo y derecho de las ventanas de la nariz, mucho la manera él sonidos por el contrario la entrada de los oídos.

“Ha sido muy polémico si los seres humanos pueden hacer la localización egocéntrica, es decir, guardar su inmóvil principal y decir donde está la fuente espacial de un olor,” dijo al co-autor Noam Sobel, profesor adjunto de la psicología en Uc Berkeley y pieza del estudio del instituto de la neurología de las voluntades de Helen del campus. “Parece que tenemos esta capacidad y que, con práctica, usted podría hacer realmente bueno en ella.”

En el plan futuro del portero y de Sobel de Jess del estudiante de tercer ciclo de los experimentos, de la biofísica de Uc Berkeley para entrenar a voluntarios para rastrear olores en el campo y para probar los límites de localización del olor en seres humanos.

El portero, Sobel y sus colegas denunciaron los resultados en la aplicación del 18 de agosto la neurona del gorrón.

En una revista que aparecía en la misma aplicación el gorrón, Jay A. Gottfried del departamento de la neurología en la Facultad de Medicina de Feinberg de la Universidad Northwestern observó que las conclusión de Uc Berkeley abren las avenidas numerosas para la investigación adicional. “Finalmente, cuáles son las implicaciones para la caza de la trufa de Provençal?” él escribió, solamente en parte irónico. “En el mundo tradicional de los bosques de la trufa, el perro (o el lingote) es rey. Las pruebas presentadas aquí sugieren que los seres humanos son cada broca también equipada para realizar la búsqueda.”

Hace cuarenta años, el laureado Georg von Békésy del Premio Nobel Demandó que los seres humanos tenían la capacidad de localizar olores, sobre la base de experimentos en 1964 con los temas humanos. Él sugirió que esto fuera hecha la misma manera que localizamos sonidos: por el contrario la intensidad del olor o la hora de llegada.

Desde entonces, sin embargo, los científicos han tenido dificultad que replegaban sus experimentos, según Sobel. Una explicación para esta falla era que von Békésy utilizó las substancias químicas que estimulan no sólo el nervio olfativo en la nariz, pero también un nervio sensorial nasal, el nervio de trigeminal. La mayoría de los olores estimulan ambos, y algunos, como cebollas y amoníaco, son bastante tacaños traer los desgarros a los aros. Quizás, algunos sugeridos, temas de von Békésy localizaban los olores basados en el estímulo del nervio de trigeminal, estímulo del nervio no olfativo.

Para eliminar esta confusión, el portero y Sobel utilizó dos olores con el estímulo mínimo del trigeminal - esencia de subió (alcohol etílico fenilo) y los clavos (eucalipto) - así como dos odorantes del trigeminal - el ácido propiónico, que huele como el vinagre, y el acetato amílico, que huele como plátano. Entregaron los olores a través de una máscara especialmente diseñada con un tabique artificial que ofreció flujo de aire separado a cada ventana de la nariz.

Además, conducto los experimentos similares en cinco voluntarios que no tenían ningún nervio olfativo y por lo tanto no podrían oler en absoluto, una condición conocida como anosmia.

Los temas normales, 16 en todos, podían informar qué ventana de la nariz recibía un arrojar a chorros del olor, pero los voluntarios anosmic podrían localizar solamente los odorantes del trigeminal, Sobel dijo. Esto muestra que los seres humanos pueden localizar olores a través de los nervios olfativos solamente.

“Una objeción posible es que el montaje experimental, con una máscara que ofrezca flujo de aire separado a cada ventana de la nariz, es artificial. Cómo del comportamiento es relevante es eso?” portero dicho. Los experimentos subsiguientes no todavía denunciados, sin embargo, proporcionan el apoyo adicional para su hipótesis que la capacidad de localizar olores a una ventana de la nariz o a la otra sea realista.

Los experimentos conducto con las culatas de cilindro de los temas dentro de un MRI funcional para permitir que los científicos consideren qué áreas del cerebro eran las más activas durante oler y tentativas de determinar y para localizar olores. Encontraron que las ventanas de la nariz izquierdas y derechas tienen áreas separadas de la corteza olfativa primaria - el centro del olor del cerebro - dedicada a ellas, indicando que el cerebro por lo menos codifica la información que podría ayudarle para localizar un olor. Una detección acertada de un olor es acompañada por más actividad en la región de la corteza olfativa asociada a la ventana de la nariz determinada.

“Mientras que un tema hacía esta tarea, podría observar el cerebro e informarle cómo que es exacto él o ella estaría en cada juicio y en la tarea total,” Sobel dijo. “El hecho de que tengamos este valor profético en los datos sugiere tan realmente que hayamos capturado real con éxito el mecanismo.”

Cuál es más, otra área del cerebro fuera de la corteza olfativa era muy activa durante la localización acertada. Esta área, la convolución del cerebro temporal superior, también está implicada en la localización de sonidos y los objetos visuales, Sobel dijo.

“Es real un muy bonito y convergencia elegante de esta área, la convolución del cerebro temporal superior, que aparece transformar la información no-espacial en la información espacial,” él dijo. “Junto, estos resultados son la primera descripción de los mecanismos mamíferos del cerebro para extraer la información espacial de olor.”

Una diferencia clave entre su experimento y experimentos anteriores para replegar los resultados de von Békésy es que el portero y Sobel pidieron sus temas olieran activamente, mientras que muchos experimentos anteriores evitaron que los temas olieran.

“Pensamos que la mayoría de la gente no pudo replegar sus resultados por esa razón, es decir, el fragmento a la cual ellos habilitó el comportamiento natural, oliendo específicamente,” Sobel dijo. “En los temas de algunos estudios pedidos localizar un olor no sería permitido oler. Eso es casi como estudiar la localización auditiva pero hacer sus oídos tapar. Habilitamos real el comportamiento natural, permitimos a temas oler, y pensamos que es una diferencia principal.”