El cáncer de cuello del útero tiene impacto sicosocial profundo en mujeres afectadas, así como los socios masculinos

Un estudio reciente en el gorrón internacional del cáncer ginecológico reveló que las mujeres con el cáncer de cuello del útero tienen una amplia gama de preocupaciones con respecto cáncer de cuello del útero, su tratamiento y a entregas sicosociales adicionales, incluyendo pero no sólo sexualidad, y que sus socios masculinos tenían niveles iguales de preocupaciones en el primer año que seguía el tratamiento, contrariamente a las creencias que los tipos o las intensidades de preocupaciones entre los dos pueden diferir.

Los investigadores fijaron 26 pares de fuerzas en los cuales la mujer tenía cáncer de cuello del útero en los escenarios 1-4, hasta dos años de poste-tratamiento. Los pares de fuerzas fueron hechos preguntas acerca del impacto de la enfermedad y el tratamiento así como el impacto sicosocial general. Sus preocupaciones predominantes incluyeron el pronóstico, comunicación con las personas del tratamiento, y como se esperaba, sexualidad. Las mujeres en el segundo año que seguía el tratamiento tenían pronóstico prominente y las preocupaciones de la sexualidad, en contraste con sus socios que revelaron pronóstico prominente tratan, pero no sexualidad.

Además, las mujeres afectadas y sus socios experimentan enfermedad y desorganizaciones tratamiento-relacionadas en sus lazos, intimidad y dominios instrumentales de la vida, con la desorganización más grande del “dominio de la intimidad, definido en común por lazo y vida sexual nupciales.” Las mujeres denunciaron mayores desorganizaciones enfermedad-inducidas a los lazos y a más fatiga que sus socios - un síntoma a menudo pasado por alto, dice a investigadores.

Mientras que el tratamiento para el cáncer de cuello del útero se ha centrado históricamente en el tratamiento sexual y psicosexual, este estudio reveló que las intervenciones de apoyo y educativas para las mujeres con el cáncer de cuello del útero deben también dirigir la comunicación con las personas del tratamiento, el pronóstico, las entregas del tratamiento y las preocupaciones de la transmisión además del funcionamiento sexual alterado.

Como resultado del estudio, recuerdan a los clínicos de la oncología incluir la mujer afectada y a su socio, si ambos desean, en discusiones tratamiento-relacionadas y apoyo sicosocial. Según investigadores, la “atención a las preocupaciones individuales de pacientes y los socios pueden ayudar así a aumentar la satisfacción marital entre pares de fuerzas durante el proceso difícil de la adaptación requerido de ésos que viven con el cáncer de cuello del útero y su tratamiento.”